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El fascismo en México

El origen de toda práctica fascista está en el modelo económico hegemónico, el cual posee una superestructura ideológica cuyos elementos principales son la enseñanza escolarizada, los medios de información, la moral social y familiar, entre otros.

 

No temáis que se extinga su sangre sin objeto,

porque éste es de los muertos crecen y se agrandan

aunque el tiempo devaste su gigante esqueleto.

Miguel Hernández (Poeta)

 

La prensa amarillista, controlada por los consorcios y el Estado, se engolosina con descripciones morbosas de los crímenes, sobre todo los que tienen que ver con mujeres, denominados feminicidios. Los asesinatos de mujeres, de hombres o de individuos de cualquier otra característica y/o preferencia sexual, edad, raza, orientación religiosa, origen étnico o profesión, sea por represión policiaco-militar del Estado, por fobias, asalto o cualquier otro comportamiento depredador, son acciones que lastiman a la humanidad, por ello se definen como de “lesa humanidad”.

La depredación, en un ecosistema natural, se da como medio para la sobrevivencia de los individuos, mientras que en las sociedades humanas se genera por la paulatina deshumanización de algunos sectores sociales, denominados criminales.

El crimen o depredación humana se puede dar de forma directa o indirecta, la primera es cuando se destruye el cuerpo o el alma de la víctima mediante tortura física o mental, acciones muy recurridas por los cuerpos policiacos militares y sus grupos derivados.

La segunda es cuando un grupo social genera condiciones de miseria y carencia, provocando que otros sectores sufran y mueran, como por ejemplo, quienes aprobaron el denominado Pacto por México, el cual provoca daños de lesa humanidad: ecocidio, etnocidio, saqueo, empobrecimiento, enfermedad y muerte.

Casi todas las estructuras policiaco-militares de América Latina recibieron entrenamiento para la destrucción de cuerpos y almas por parte de los efectivos nazis, que huyeron a esta región del mundo al concluir la Segunda Guerra Mundial, escapando así del Tribunal de La Haya.

Es importante analizar las causas primigenias de los crímenes; éstos se dan por la paulatina deshumanización de algunos sectores de la población. Los saberes populares denominan a estos criminales como “desalmados”, expresión que significa que han perdido el alma. ¿por qué se puede perder el alma?, son muchas las causas, pero algunas son el sufrimiento, el desamor y el abandono bajo el cual nacieron y crecieron esos sujetos. Situación que posteriormente se justifica con “sólo recibo ordenes”, “es mi trabajo” u otras similares.

México es un país donde se practican comportamientos significativamente fascistas: el racismo o desprecio de grupos humanos debido a sus características externas como son el color de piel, la estatura o el peso; existe un odio marcado hacia lo femenino denominado misoginia, lo mismo que la misandria u odio profundo hacia lo masculino, la homofobia (odio a quienes manifiestan preferencias homosexuales), el malinchismo (aprecio a lo extranjero, siempre que sea de países ricos), la xenofobia (rechazo a los extranjeros, sobre todo a los de países pobres), entre otras.

El origen de toda práctica fascista está en el modelo económico hegemónico, el cual posee una superestructura ideológica cuyos elementos principales son la enseñanza escolarizada, los medios de información, la moral social y familiar, entre otros. Cada uno de éstos debe ser analizado para transformarlos paulatinamente y eliminar en las presentes y futuras generaciones las ideas represivas, segregacionistas, intolerantes, misóginas, misándricas y cualquier otro componente del comportamiento fascista.

La denuncia, la reflexión colectiva, las propuestas culturales son, además de un homenaje a quienes sufrieron el daño de las fuerzas represivas o grupos satélites, un acto de esperanza para sus familiares, los colectivos sociales y las futuras generaciones. Toda muerte violenta lacera a la humanidad, y evidencia que los criminales son, como dejó anotado Mateo (23:17-34), citando las palabras de Jesús, “como sepulcros blanqueados por fuera pero por dentro están llenos de huesos y de toda inmundicia” ¿cómo escaparan del juicio del infierno?, cuando ya viven el él.

Para evitar el sufrimiento, el miedo, el hartazgo y la impotencia que el fascismo genera, no solo en el individuo afectado, sino en sus familiares, amigos, compañeros de trabajo y los colectivos sociales, se requiere la participación de la sociedad civil organizada. Los crímenes cejarán sí se estructura una respuesta social basada en la rebeldía inteligente.

Cada colectivo, grupo social, agrupación gremial o con determinada preferencia sexual o actividad profesional, deberá organizar sus medidas precautorias, socializarlas y compartirlas para llegar a una respuesta masiva y efectiva.

La muerte, la humillación, el desprecio y otros objetivos fascistas, pierden su efectividad criminal cuando no generan miedo, sino respuesta organizada; sí “la maldad no enfría el amor” y sí en vez de “entregarse unos a otros” se potencia la solidaridad y la colaboración.

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