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El paro de los charros sindicales de la CONTU

Por si fuera poco, la CONTU -además de ser una organización “blanca”- está dirigida por una cúpula corrupta encabezada por el eterno líder sindical.

El pasado 9 de octubre, 15 universidades públicas, entre ellas la nuestra, acataron un paro de labores promovido por la corrupta dirigencia sindical de la Confederación Nacional de Trabajadores Universitarios (CONTU).

Promotores del paro habían hecho circular una lista en la que decían que se sumarían al paro 30 universidades públicas de 18 estados de la república, incluyendo los nombres de dichos estados. Sin embargo, la realidad los desmintió, pues universidades de estados señalados no pararon. Este fue el caso de las universidades del Estado de México, Baja California, Colima, Chiapas y Tamaulipas.

También hay que señalar que muy pocas universidades pararon sus actividades durante todo el día, entre ellas la nuestra. La mayoría lo hizo por un lapso de 12 horas y otras incluso por menos. Por ejemplo en la Universidad de Guanajuato pararon sólo una hora, en Yucatán y en Tabasco no pararon, sino que durante 12 horas hicieron una protesta de brazos caídos.

Además, se dieron casos extraños como el de la Universidad Autónoma de Chihuahua en la que “el paro consistió en un día de asueto para maestros y estudiantes debido a que la rectoría instruyó que los edificios fueron cerrados” (La Jornada, 10/10/19) lo que implica que la rectoría de esa universidad estaba más interesada en el paro que los propios trabajadores.

Regresemos a los promotores del paro, la CONTU.

Esta confederación, desde su nacimiento, se ha caracterizado por ser una confederación “blanca”, es decir, se trata de una organización sindical aliada de los “patrones” (profesores universitarios que temporalmente asumen la tarea de ser autoridades) y de los gobiernos de turno.

Por si fuera poco, además de ser una organización “blanca”, también está dirigida por una cúpula corrupta encabezada por el eterno líder sindical de los académicos de la Universidad Veracruzana, el exdiputado local priista, Enrique Levet Gorozpe.

Levet tiene 20 años como líder sindical en la Universidad Veracruzana. Para lograr esto, ha modificado los estatutos sindicales a su modo para poder permanecer en el poder lo más posible. Sus compañeros académicos lo ven como un cacique (véase el artículo “Perpetuo líder del FESAPAUV en https://bit.ly/2ODQ28p).

El señor le ha encontrado el modito pues ya se ha reelegido varias veces como dirigente de la CONTU. Lógicamente también con elecciones a modo y ya arregladas previamente. Ya lleva más de 12 años dirigiendo a dicha confederación.

En Veracruz es proverbial la corrupción de Levet. Se le acusa de ser cómplice de su compañero de partido, Javier Duarte, exgobernador de Veracruz, hoy en la cárcel y del mal manejo de 2 mil millones de pesos en el Instituto de Pensiones del Estado (IPE). Su hijo, Carlos Enrique Levet, cobra un sueldo de 100 mil pesos mensuales en el IPE, tiene una plaza de tiempo completo en la Universidad Veracruzana y una notaría pública en el municipio de Jamapa (véase el artículo “El IPE, feudo de los Levet” en https://bit.ly/2omQ0Y1). Levet es toda una fichita, el clásico líder sindical charro y corrupto.

Pero además, la CONTU ha sido cómplice de los gobiernos priistas y panistas por lo que no es creíble que hoy se erijan como “defensores” de las universidades públicas. Con sus silencios, sus omisiones y sus acciones han sido encubridores de las políticas públicas que tanto han dañado a las IES de nuestro país.

No hay que ser ingenuos, no se puede seguir de manera acrítica a líderes sindicales corruptos so pena de dañar a nuestras propias universidades.

 

anbapu05@yahoo.com.mx

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