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En campaña…

Últimamente se han ido dando a conocer los destapes de muchos funcionarios públicos que están buscando “ascender” en su carrera política; para tal efecto, muchos de ellos (estando en funciones aún) han solicitado permisos para retirarse de sus puestos y realizar su labor de campaña.

Pensemos en esta situación para poder hacer una lectura más amplia; usted amigo lector dígame, desde su particular sentido común y bajo su propio criterio, de entre aquellos que harán campaña buscando el voto, ¿cuánto compromiso le representa el hecho de que dejen una administración pública para buscar otro puesto político? ¿Acaso es tanto su compromiso que tienen tanta prisa por conseguir otro puesto para “servir” a la población? ¿Van a decir que su deseo de “servir del pueblo” es tal que prefieren dejar una administración a medias para lanzarse en campaña por un puesto mayor? ¿Cómo es que dejar una administración inconclusa para conseguir otro puesto es sinónimo de compromiso social?

En su retórica, muchos de estos funcionarios hablan de seguir “trabajando” en favor de la gente; vamos a darles el beneficio de la duda a este argumento, si tal fuera el caso ¿con qué argumentos se presentan como un candidato comprometido con el pueblo si abandonan sus cargos antes de tiempo? ¿No debería ser el balance total de su administración la referencia para determinar si está calificado para buscar otro puesto? ¿Qué resultados los respaldan como candidatos aptos y comprometidos con la sociedad si no terminaron de cumplir con sus proyectos de gobierno? Seguramente que durante su gestión detectaron e identificaron aspectos de la función pública que pueden ser mejorados en beneficio de la población ¿cuántas de esas situaciones están siendo retomadas en sus propuestas de campaña? ¿Cuántas de sus propuestas hablan de mejorar el trabajo de los funcionarios y de las instituciones? ¿Qué propuestas han generado a partir de su experiencia en el cargo que están abandonando?

Ahora bien, tomemos en cuenta lo siguiente: ¿y el proyecto de trabajo a quién se lo va a encargar? ¿Realmente a quién dejen encargado va a culminar con los trabajos que queden pendientes? Si muy difícilmente cuando realizan una gestión completa quedan a deber gran parte de sus planes de trabajo y promesas de campaña ¿cómo van a garantizar que se cumpla con lo que ofrecieron?

Pensemos lo siguiente entonces, si ellos no han terminado una gestión ¿cómo es que van a desarrollar un proyecto de gobierno? ¿Acaso no estaban enfocados en su labor? ¿Dónde estaban depositadas su atención y energías durante sus administraciones? ¿Cómo pretenden ascender a un puesto más amplio si no han demostrado la capacidad de atender las necesidades de un segmento de población más limitado?

De ahí me vienen otras cuestiones, con toda la carga laboral que conlleva una administración pública ¿realmente han tenido la posibilidad de ir desarrollando un plan de trabajo con el cual puedan ofrecer soluciones concretas y sólidas? ¿Cómo han tenido tiempo de desarrollar un proyecto de trabajo si en sus informes hablan de haber conseguido resultados con muchos esfuerzos y trabajo?

Ahora bien pensemos lo siguiente, ¿qué tanto pueden generar alguno de éstos funcionarios cuando su capacidad de atención a la sociedad es prácticamente nula? ¿Cuántas veces, cuándo y dónde han recibido a los ciudadanos para atender sus demandas en sus oficinas? De todos éstos funcionarios ¿cuándo han atendido a la población fuera de eventos públicos? ¿Cuándo han recibido a la población con previa cita?

Claro que no es para nada ningún secreto que estos personajes están trabajando sólo por sus intereses y los de sus “patrocinadores” de campaña a quienes estarán favoreciendo una vez instalados en el puesto; una vez conseguido el puesto estarán trabajando para robar digo, para hacerse de un patrimonio, pero no tienen ningún interés por la gente eso es una realidad y no ganamos nada con dedicar más tiempo.

Por eso es que ninguno de ellos presenta un plan de trabajo que le dé continuidad al proyecto de sus respectivas administraciones, porque sólo están improvisando, ahí tenemos el claro ejemplo de Marcos Aguilar Vega, quien no sólo busca otro puesto político, sino que se inscribió en la carrera por dos puestos, para ver cuál le funcionaba: al final se quedó como el perro de las dos tortas.

Así que espero que nuestra sociedad tenga a bien informarse y empiece con su voto a erradicar a estos parásitos públicos…

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