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Figuras de autoridad en México: ¿maestras de anomia?

Ningún presidente de la República podrá resolver semejante anomia, a menos de que logre un intenso diálogo con la población, para comprometerse todos a impulsar, un amplio proceso de regeneración nacional, de largo plazo.

En varias noticias puede observarse una constante: la anomia social que padece México.

La palabra ‘anomia’ (del griego) significa ausencia de límites o normas en una sociedad; falta de respeto al principio de autoridad; transgresión de los acuerdos sociales por un grupo o un individuo. Los mexicanos contamos con sinónimos más sonoros: ‘valemadrismo’, ‘importamadrismo’ o ‘desmadre’.

Esta condición humana o perturbación psicosocial lleva al desgarre de cualquier colectivo, a la degradación de los sujetos que la padecen o practican, a la percepción del otro como objeto que puede maltratarse al antojo de su dueño o “amo”. La anomia genera rapiña, traiciones, fraudes, torturas, violaciones, asesinatos, feminicidios, linchamientos, devastación de la Naturaleza

Émile Durkheim, estudioso del tema, consideraba que los humanos requieren de alguna autoridad que limite sus pasiones, pues la ausencia de reglas puede ser altamente destructiva para la sociedad o el individuo.

¿Qué provoca la anomia? Algunos consideran que las graves desigualdades sociales. Las normas pierden sentido cuando la gente las percibe injustas, cuando privilegian o dan ventajas a muy pocos. La anomia se contagia y agrava, cuando hay un abismo entre la prédica y los hechos; entre lo que se ofrece y lo que se cumple; también se agrava con la impunidad, cuando el infractor de una regla no es sancionado.

Es fácil concluir (como muchos mensajes de derecha en las redes) que la anomia es consecuencia del “resentimiento de los pobres que no alcanzan éxito en el capitalismo, que envidian a los triunfadores y buscan el dinero fácil sin esfuerzo ni trabajo”.

En un análisis más detenido, sin embargo, podemos descubrir que la anomia no es problema para el capitalismo; más bien es la misma clave del logro. Veamos:

Edgardo Etchezahar, de la Universidad de Buenos Aires (Proyectos UBACyT), analiza la subjetividad de ciertas poblaciones que no perciben a la ‘anomia’ como disvalor; más bien se caracterizan por sus conductas anómicas, bien arraigadas y generalizadas. Sus rasgos son: a) Un desarrollo individual, opuesto al interés público; es decir, los individuos valoran sus motivaciones particulares por encima de los sociales; b) la tendencia a representar a la jerarquía como una forma de autoritarismo; c) la permisividad o el consentimiento laxo, y d) el machismo (privilegio de quien se cree por encima de la ley).

Más que hablar de poblaciones particulares, conviene revisar las características del sistema dominante, que coinciden con los incisos señalados: El capitalismo promueve como valores a la ambición y al egoísmo (disfrazados de “mérito individual”), a la disrupción (ruptura) respecto de los valores tradicionales o del pasado; privilegia a las empresas privadas sobre las instituciones públicas; justifica la difusión de mentiras, como “creatividad publicitaria” o “libertad de expresión”; llama “autoritario”, a quien intenta limitar el poder trasnacional; encumbra al más hábil, al más alto, más rápido, más fuerte, más competitivo, más poderoso, más guapo, justificando la exclusión de los “no excelentes”.

Lo dramático de nuestra “democracia” es que muchos de quienes tienen cargos de autoridad o aspiran a asumirlos, muestran conductas anómicas:

El INE avala la candidatura de M. Zavala, a pesar del enorme cúmulo de irregularidades en las firmas de sus simpatizantes. El Tribunal Electoral ordena al INE inscribir a ‘El Bronco’ como candidato, porque dicho instituto violó la garantía de audiencia del aspirante, pero esa resolución deja impunes las numerosas faltas, cometidas también por dicho candidato. Meade llama “delincuente” a Néstora Salgado y rechaza la resolución del juez federal que la exoneró, porque “tuvo fallas”. Anaya, su partido y sus ‘spots’ mienten groseramente, sin recibir sanción alguna del INE. AMLO integra en su equipo a muchos de quienes antes llamó “mafia del poder”, pero no baja en las encuestas…

La Procuraduría General de la República (PGR) se lanzó contra el tribunal que le ordenó reponer el procedimiento del caso Ayotzinapa y crear una comisión de la verdad. Antes había rechazado el dictamen del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes.

En Carrillo Puerto debemos luchar por años para que el Ayuntamiento de Querétaro reubique a empresas que violan todas las normas: de uso de suelo, de ecología, de protección civil, de movilidad… pero antes que prevenir o sancionar, les concede permiso oficial.

Y luego la gente se extraña de que haya tanta violencia, de que nuestros adolescentes ya no quieran estudiar, ni obedecer, ni respetar; de que muchos incluso se vuelvan sicarios.

Ningún presidente de la República podrá resolver semejante anomia, a menos de que logre un intenso diálogo con la población, para comprometerse todos a impulsar, un amplio proceso de regeneración nacional, de largo plazo.

¿Para qué esperar a que gane un favorito? Podemos colaborar a disminuir la anomia, al menos en nuestros microespacios.

(metamorfosis-mepa@hotmail.com).

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