Articulistas

La transición política en la “Mamita United”

Otro elemento que agudizó la crisis fue el brutal asesinato de George Floyd,  realizado por Derek Chauvin (un policía blanco), en Minneapolis en mayo de 2020.

Los Estados Unidos de Norteamérica —país reconocido por tener la más antigua de las democracias modernas— sufrió una verdadera catástrofe política y social generada por las acciones realizadas por Donald Trump (en el período 2016-2020), como un genuino representante de la ultraderecha norteamericana, un supremacista investido como presidente de la mayor potencia económica, militar y política en el panorama mundial; ahora puesta en cuestión por China y Rusia, algunos integrantes del BRICS, además de la Comunidad Económica Europea.

Las contradicciones y la polarización generada por las políticas económicas proteccionistas, las sanciones comerciales contra China (obviamente replicadas con medidas similares, por ese país), las amenazas vertidas contra México de sancionar con mayores impuestos al intercambio comercial entre México y Estados Unidos y una política radicalmente antiinmigrante —expresada en deportaciones, negativa de ingreso a solicitantes de refugio y asilo y colocación de los peticionarios en un “tercer país amigo” de México y Centroamérica—; separación de familias y hasta “enjaulamiento” de menores en centros de detención, aunada a la suspensión de apoyo a los “dreamers”; la exigencia a México de negar el paso a las caravanas procedentes de Centroamérica, a cambio de no imponer impuestos a las importaciones y de favorecer una cuota de exportación de crudo por 100 mil barriles; fueron un caldo de cultivo de rechazo a la política exterior de Trump en la relación, no sólo con México, sino también con Centroamérica y Sudamérica.

Por su parte, el mal manejo de la pandemia por parte de Donald Trump, minimizando sus efectos y responsabilizando a China por ser la responsable de la importación de esa pandemia: “el virus de Wu-Han”, exclamaba Trump.

Las contradicciones entre las políticas oficiales de la OMS y las acciones del magnate norteamericano llevaron a la suspensión de la vinculación entre Estados Unidos y la OMS, lo cual implicaba también la suspensión de la colaboración económica norteamericana a ese organismo mundial.

Estados Unidos se convirtió en el país que concentraba la mayor parte de contagios —con más de 24 millones y con casi medio millón de muertos—, cubriendo en términos globales un cuarto del total de infectados y un cuarto de fallecidos.

Otro elemento que agudizó la crisis fue el brutal asesinato de George Floyd, realizado por Derek Chauvin (un policía blanco), en Minneapolis en mayo de 2020, mismo que generó movilizaciones —a pesar de la pandemia— en las grandes ciudades de la Unión Americana, incluyendo en el exterior de la “Casa Blanca”. Intelectuales, artistas, jugadores de la NFL, de la NBA manifestaron públicamente su apoyo al movimiento #BlackLivesMatter (BLM, en español, “Las vidas negras importan”).

Finalmente, las declaraciones de Trump durante el proceso electoral de que si no ganaba sería un fraude —lo cual llevó hasta sus últimas consecuencias, llamando a sus seguidores a la toma del Congreso, con fines insurreccionales, el día 6 de enero de 2021, en que se definía la validez de las votaciones en todos los estados de la Unión Americana—.

Las imágenes de las turbas ultraderechistas asaltando el Capitolio con armas de alto calibre, con cachuchas rojas, con banderas sureñas, ondearon en El Capitolio sus vestimentas militares, su ingreso a las escalinatas, las poses con las estatuas de los próceres norteamericanos  y su incorporación a las oficinas de los congresistas, a la sala de debates, los gritos de “¡Nos robaron el triunfo!”, ¿Dónde está Pelosi? reflejaban el espíritu golpista que hacía ver a la democracia norteamericana como una “república bananera”, guiada por la “Mamita United”.

Los lamentables acontecimientos del Día de Reyes condujeron a la Cámara de Representantes a tomar la decisión de hacerle un nuevo “Impeachment” con la finalidad de destituirlo por “Incitar a la Insurrección”, cuestión que tendrá que ser con Trump como simple ciudadano. ¡Trump, Go Home!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba