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Lo que no informó EPN en su 5º Informe (2ª parte)

Además de lo que publicamos anteriormente (aumento impresionante de la deuda pública, devaluación del peso, aumento injustificado en el precio de los combustibles, importación de petrolíferos y número de ejecutados), Enrique Peña Nieto, en su quinto Informe de gobierno calló muchas cosas más.

La enorme corrupción y la impunidad

Recordemos que este sexenio comienza con un escándalo previo: la compra de votos y las tarjetas Monex, lo que no auguraba nada bueno con la llegada de Peña Nieto a Los Pinos. Con la complicidad de los organismos encargados de investigar y castigar, este hecho deleznable quedó en la impunidad.

Una vez en la Presidencia se destapó el escándalo de su “casa blanca”, de la que aún no se ha dado ninguna explicación convincente. Casi como burla, Peña Nieto puso a uno de sus achichincles a que lo investigara, lógicamente, su subordinado, Virgilio Andrade, lo exoneró.

Más recientemente se descubrió que Peña Nieto plagio el 29 por ciento de su tesis de licenciatura, lo suficiente para que se le retirara su título de licenciado, como se ha hecho en otros países en donde han sucedido cosas similares con personajes públicos. En 2011 el ministro de Defensa alemán fue obligado a renunciar a su cargo luego de que se comprobó que plagió parte de su tesis doctoral y la Universidad de Bayreuth le retiró el título de doctor. Lo mismo sucedió, en 2013, con la ministro de Educación e investigación de Alemania, una vez que se supo que plagió parte de su tesis de doctorado, además de la renuncia, la Universidad de Düsseldorf le retiró su título de doctorado. El caso más clamoroso de este tipo se dio en Hungría, en 2012, cuando el presidente de la República fue obligado a renunciar luego del escándalo derivado de haber plagiado parte de su tesis doctoral. La Universidad de Budapest le retiró su título de doctor.

¿Y en México? Silencio total por parte de la Universidad Panamericana (privada). Claro este tipo de universidades no tienen la seriedad de las universidades de Bayreuth, Düsseldorf o Budapest. En teoría, Peña Nieto posee también un título de maestría por parte del Tecnológico de Monterrey, institución que también ha guardado silencio y que tendría la obligación de retirar ese título a Peña Nieto.

Muchas veces, nos tenemos que enterar de los casos de corrupción de personajes del gobierno de Peña Nieto, como lo son el escándalo de las mordidas del grupo español OHL al que Peña Nieto ha beneficiado desde que era gobernador del Estado de México. O el caso de la empresa brasileña Odebrecht y los sobornos pagados a funcionarios de Pemex para obtener obras.

En este último caso salió a relucir el nombre del ex director de Pemex, entre 2012 y 2016, Emilio Lozoya Austin. Por cierto, Lozoya, según datos de la Auditoría Superior de la Federación, tan sólo en 2015 acumuló 900 traslados en aeronaves de Pemex para moverse en la Ciudad de México. Estos traslados tuvieron un costo para el erario de 174 mil pesos diarios, ¡Más de 63 millones de pesos en un año! Y ¿Qué ha hecho el gobierno de Peña Nieto al respecto? ¡Absolutamente nada! Ni ha ordenado investigar lo de los traslados y menos lo de los sobornos de Odebrecht. Hace poco se supo que Lozoya había adquirido, en 2012, una casa con un costo de más de 38 millones de pesos, pagados al contado, además de haber comprado relojes de lujo con engranajes de oro y horas marcadas con piedras preciosas y una pintura de Salvador Dalí con costo de 50 mil dólares.

El más reciente escándalo de corrupción, hasta el momento de escribir estas líneas (porque de seguro saldrán más escándalos a flote), lo destapó una investigación periodística del portal de noticias Animal Político y la organización Mexicanos Contra la Corrupción. A este escándalo se le dio el nombre de “la estafa maestra”. Se trata del enésimo desvío de recursos en el que el gobierno federal usó a 128 empresas fantasmas para desviar recursos públicos por más de 7 mil millones de pesos. Esta cantidad corresponde sólo a la investigación periodística relativa a cuentas parciales de 2013 y 2014, lo que hace suponer que el desvío es mucho mayor de los 7 mil millones de pesos. En este fraude están involucradas, entre otras, la Sedesol (encabezada por Rosario Robles), Banobras (cuando estaba encabezado por Alfredo del Mazo) y Pemex (cuando la dirigía el arriba mencionado Lozoya, que por lo que se ve es un verdadero maestro de la corrupción).

En cualquier otro país, más decente que el nuestro, cualquiera de estos escándalos ya habría hecho caer al gobierno. Pero en México, nuestra clase política rapaz tiene las espaldas protegidas por el poder judicial. Especialmente indignante en estas horas en las que se despilfarra dinero público y se lo roban pero no hay dinero para los damnificados por el fuerte terremoto que sacudió el sureste del país. Es hasta ridículo que los senadores abran una cuenta bancaria para que la gente común coopere.

 

anbapu05@yahoo.com.mx

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