Articulistas

Los sismos y las tandas de Peña Nieto

Ahora resulta que el “brillante” de Enrique Peña Nieto propone que los damnificados por los sismos de septiembre ¡hagan tandas para la reconstrucción de sus bienes muebles! Es verdaderamente preocupante los niveles de cinismo a los que llega Peña Nieto. Es verdaderamente deleznable que ante una tragedia que dejó casi 400 muertos (entre ellos decenas de niños) y miles de construcciones derruidas o fuertemente dañadas, se hagan este tipo de declaraciones.

Luego de esta tragedia nos enteramos, por la misma Secretaría de Hacienda, que el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) cuenta con 9 mil millones de pesos. Este fondo es federal. Por otra parte, la Ciudad de México cuenta con un fondo con el mismo objetivo, el Fonaden, cuyos fondos son de 9 mil 500 millones de pesos. A estos dos fondos habría que agregar otros 3 mil millones de pesos de un bono catastrófico que se emitió con el Banco Mundial en agosto de este año, aunque no se sabe si pagará en su totalidad o sólo parcialmente. Estamos hablando de 21 mil 500 millones de pesos, cuando la reconstrucción está valorada en 38 mil millones de pesos, por lo que faltarían 16 mil 500 millones de pesos.

En estos días nos hemos enterado también que Carlos Slim logró juntar con socios, clientes, amistades y fundaciones otros 2 mil 374 millones de pesos. Con esta cantidad faltarían 14 mil millones de pesos.

Y hablando de las aportaciones de Slim, es necesario resaltar que el gobierno federal ha sido totalmente opaco en señalar quiénes, cuánto han aportado y a través de quién, tanto de privados como de organizaciones públicas o gobiernos extranjeros.

De esto no hay información fidedigna por ningún lado, lo que se presta a sospechas de que el gobierno federal puede usar de manera discrecional esas ayudas e incluso desviar los fondos para otro tipo de cosas y no necesariamente para ayudar a los damnificados.

En nuestra entrega de la semana pasada, señalamos que las reservas internacionales de México amontan, en este momento, 3 billones 114 mil millones de pesos. De ahí deberían tomarse los 14 mil millones de pesos faltantes y no proponer a los damnificados que “hagan tandas”. Estos 14 mil millones significan apenas el 0.45% de las reservas internacionales y el usar ese dinero estaría plenamente justificado ante una tragedia nacional de enormes proporciones.

Otra fuente de donde se podría abrevar para obtener recursos económicos sería, como se hace en otros países, confiscar el dinero que se han robado y han desviado distintos gobernadores priistas.

Por ejemplo, el ex gobernador priista de Veracruz, Javier Duarte, dejó un daño patrimonial por más de 16 mil millones de pesos (‘Forbes’, 01/11/16), lo suficiente para cubrir los 14 mil millones de pesos faltantes.

O podrían confiscar los bienes del exgobernador priista de Chihuahua, César Duarte, el que está acusado de desviar unos 10 mil millones de pesos (‘El Financiero’, 20/06/17), casi tanto como los fondos del Fonden.

Para acabar pronto, se les deberían confiscar los bienes a los 22 gobernadores y exgobernadores priistas, que tan sólo en el sexenio de Peña Nieto han sido acusados de desviar 258 mil millones de pesos, ¡casi siete veces el dinero necesario para la reconstrucción!

Por otro lado, cabe señalar que la corrupción, fuertemente permitida y alentada por nuestra clase gobernante, le cuesta a este país, aproximadamente, el 10 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), según estimaciones del Banco Mundial, la Organización de los Estados Americanos (OEA) y del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) (El Financiero, 01/03/17). Esto significa 2 billones de pesos en 2016. En 2012, año de la toma de posesión de Peña Nieto, esta cantidad era de mil 600 millones de pesos, por lo que se ha incrementado en 400 millones de pesos en el sexenio de Peña Nieto.

Pues bien, el dinero necesario para la reconstrucción representa apenas el 1.8 por ciento del costo anual de la corrupción.

Hablando del alto grado de corrupción promovida por nuestra apátrida clase gobernante, vale la pena recordar de la corrupción asociada a la empresa española OHL y el circuito exterior mexiquense en el cual dicha compañía ha cobrado por peaje entre 2015 y 2017 ni más ni menos que 21 mil millones de pesos, además de los cuales la empresa reclama otros 86 mil millones de pesos, 107 mil millones de pesos por una obra cuyo costo original era 10 veces inferior, 9 mil 245 millones de pesos (‘The Huffington Post’, 10/06/17).

Con estos datos y con los de mi artículo de la semana pasada, queda claramente demostrado que no hay necesidad de aumentar la deuda externa, ni andar pidiendo migajas ni a privados ni a organismos internacionales. Todo se juega en la voluntad política del gobierno federal en turno.

Habría que preguntarse también ¿por qué el Fonden tiene tampoco si somos un país sujeto a sismos y todo tipo de tormentas tropicales? El Fonden debería tener más fondos.

 

anbapu05@yahoo.com.mx

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba