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Menstruación, sin prejuicios ni dolores

Durante cientos de generaciones este proceso fisiológico femenino se ha invisibilizado y considerado “inmundo”, al punto que se mira con desagrado.

Desde la antigüedad, el patriarcado miró con desdén lo femenino e impuso creencias negativas sobre la menstruación, dándole un carácter de impuro o inmundo (Levítico, Antiguo Testamento). En la actualidad la publicidad de las tollas femeninas convoca a las mujeres a usar determinadas marcas comerciales para que se sientan “libres” y “limpias”, reforzando la idea de que la menstruación es una atadura sucia, una inmundicia que hay que ocultar, hacer invisible; por ello promueven toallas que “eliminan” olores y derrames.

La menstruación es un proceso natural que evidencia la salud de la mujer y su capacidad, para que, si así lo desea poder tener hijos. Durante cientos de generaciones este proceso fisiológico femenino se ha invisibilizado y considerado “inmundo”, al punto que se mira con desagrado, por lo que el periodo menstrual se disimula y oculta, generando rechazo —incluso en las mujeres— hacia sus propios procesos fisiológicos.

La vida moderna somete a la mujer a múltiples presiones competitivas sin considerar sus particulares procesos fisiológicos como la menstruación, la lactancia o estar en espera de un bebé. Las instalaciones laborales, recreacionales o académicas no se preparan para que las mujeres puedan tener los espacios adecuados, los tiempos y condiciones para no dificultar sus procesos fisiológicos. Ni se impulsa una cultura de aceptación, respeto y consideración.

El auto-rechazo de un proceso fisiológico como la menstruación genera enojo, irritación y con ello inflamación y dolor; el llamado “síndrome premenstrual”. La eliminación del dolor menstrual implica necesariamente un trabajo emocional para eliminar prejuicios culturales sobre su “impureza” o “inmundicia” y aceptarlo socialmente como lo que es: salud y una parte constitutiva de lo femenino.

Por su parte, la herbolaria ofrece una serie de alternativas para normalizar y eliminar la inflamación, el dolor y la irregularidad menstrual. Las plantas que en El Ahuehuete, herbolaria se utilizan en la elaboración de productos para este fin son: vitex, escaramujo, semilla de cítricos, lavanda y sauce, raíz de jalapa y violeta, ylang, hierba María. Con estas se eliminan los malestares de la menstruación, que el rechazo generacional ha provocado, dando oportunidad para que trabaje la aceptación de los procesos naturales y permitir la reconciliación con el propio cuerpo, sus funciones y procesos fisiológicos.

Si la lectora o lector desea mayor información sobre las alternativas vegetales antes mencionadas, puede llamar al 442-377-5127, los servicios de atención en ¡El Ahuehuete, herbolaria! son gratuitos.

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