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Pedagogía o didáctica: debate en torno al Marco curricular 2022

Con la publicación del Marco curricular 2022, el debate educativo en nuestro país retoma un nuevo paso. La orientación de la enseñanza en el gobierno de la 4T, plasmada en dicho documento, expone críticas hacia los modelos educativos neoliberales y provoca que maestras y maestros discutan acerca del fenómeno escolar.

Desde esta perspectiva, el debate se orienta en dos ámbitos: pedagógico y didáctico. El primer campo aborda ideas y cuestionamientos al enfoque por competencias, evaluación, la escuela como espacio para formar capital humano, la educación como acto político y; el segundo, discute y polemiza acerca de la práctica docente, es decir, cómo enseñar y qué estrategias utilizar para formar a chicas y chicos.

De esta dicotomía, la controversia se inclina hacia la didáctica y centra la discusión en los aspectos operativos y metodológicos del quehacer docente. Sin embargo, cabe preguntarse porqué los fundamentos pedagógicos se apartan del debate de los profesores y privilegia la discusión de la didáctica.

Una posible respuesta a la interrogante gira en torno a la concepción de educación que fomentó el modelo neoliberal en nuestro país, ya que promovió la enseñanza como actividad necesaria para formar y reproducir «fuerza de trabajo» y, de manera simultánea, los docentes fueron percibidos como “obreros de la escuela”. Esta visión entiende la actividad educativa en su dimensión operativa, utilitarista, pragmática y desvinculada de la comprensión del fenómeno escolar pues, desde esta óptica, el objetivo de la escuela no consiste en formar el espíritu crítico de los estudiantes, sino reside en preparar sujetos con habilidades y saberes necesarios (competencias) para que, en el futuro, se incorporen al sistema de producción. Así, la educación es pensada en función de su «valor de cambio» -como mercancía-, con ello, se desvaloriza la cultura y la función docente se reduce a cumplir y ejecutar instrucciones y mandatos.

De ahí que preguntarse por los fundamentos que sustentan los modelos educativos quedan fuera del interés de los profesores. Esta situación propicia que no se comprenda la esencia y rumbo de la enseñanza; en cambio, favorece la implementación de enfoques y planteamientos ajenos a la pedagogía. El gusto desinteresado por aprender y comprender la realidad, no son considerados como objetivos de la disciplina escolar y, mucho menos, finalidades del ejercicio de la docencia.

Si bien la didáctica es una disciplina importante y complementaria de la educación, no se puede reducir el acto pedagógico a su carácter técnico y, por tanto, el interés del profesorado no debería privilegiar su atención hacia los aspectos procedimentales, empíricos y prácticos de la enseñanza, pues impide meditar acerca del tipo de hombre que se desea formar, se pierde la relación de la escuela con la sociedad y su lugar histórico, político y cultural.

El Marco curricular 2022 abre una nueva etapa en el debate educativo, sus planteamientos y críticas -hacia la pedagogía neoliberal- propician el análisis y reflexión de los fundamentos pedagógicos que sostienen el aparato escolar mexicano. Ante esta coyuntura, maestras y maestros tienen la oportunidad de exigir e iniciar una discusión que vaya más allá de los temas metodológicos y operativos.

Luis Oscar Gaeta Durán

Docente de educación primaria en el estado de Querétaro. Articulista del semanario Tribuna de Querétaro (de la Universidad Autónoma de Querétaro). Celular: 4421246520. Correo: diogenes.log@gmail.com

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