Articulistas

Por una educación emancipadora (I)

A pesar de todos los trances, los maestros que asumen como propia la tarea educativa emancipadora no se rinden; siguen y seguirán pugnando por una educación popular, integral, crítica, emancipadora, democrática y solidaria.

Las convulsiones de la sociedad actual representan nuevas oportunidades para reflexionar colectivamente sobre la grave situación que padece la educación bajo el régimen capitalista-neoliberal; en especial la que sufre la escuela pública en Nuestramérica. Esas condiciones obligan también, a fortalecer, dar rumbo y construir nuevos sentidos a los múltiples movimientos populares que luchan por la emancipación de todo ser humano.

Hablamos de emancipación y no de libertad, para no confundirla con la licencia egoísta del neoliberalismo de “hacer lo que se me dé mi regalada gana”, y que puede llevar a la soltura extrema de destruir a un otro.

La emancipación, en cambio, busca que los seres humanos se liberen del sometimiento, la esclavitud y la enajenación que padecen bajo el régimen dominante.

El neoliberalismo, como último gran relato del capitalismo, se empeña en desacreditar como “obsoletas” a las demás comprensiones de la realidad y en imponer una visión única, según la cual todo lo que existe (persona, animal, cosa, servicio o proceso) es una mercancía.

Tal cosmovisión se impone subliminalmente como “verdad natural” o “igualación social”. No importan género, edad, raza, nacionalidad, oficio o religión…; sólo interesa que uno pueda pagar.

Esta ideología se difunde con un lenguaje seductor especial, a través de la educación y los medios masivos, secuestrando el alma y el sentido común de amplios sectores sociales. Así, naturaliza las graves desigualdades, la exclusión de los “ineptos” y la imposición de una nueva esclavitud “para lograr la excelencia”. No sólo deja a miles de millones de seres humanos (madres y padres de familia, docentes y estudiantes) sin tiempo libre para jugar, convivir, pensar y organizarse, sino que daña su alma y su cuerpo, además de destruir la vida en el planeta.

En este régimen quienes no alcancen los estándares esperados por el mercado o denuncien su perversidad serán amenazados, perseguidos, denostados, encarcelados, torturados, excluidos, desaparecidos o incluso eliminados.

A pesar de todos estos trances, los maestros que asumen como propia la tarea educativa emancipadora no se rinden; siguen y seguirán pugnando por una educación popular, integral, crítica, científica, emancipadora, democrática, cooperativa y solidaria. No se rinden ni pueden ser engañados: su formación teórica y su experiencia de vida les permiten vivir y conocer en profundidad la dramática realidad de la mayor parte de la población.

En este contexto, fuimos testigos de dos encuentros internacionales de maestros que trabajan por una educación emancipadora: el Taller del Educador Popular en Querétaro y el segundo Encuentro de educación emancipadora de la Red de Movimientos Freinet de América en la ciudad de Cuernavaca. Ambos altamente esperanzadores.

En el segundo, en el que estuve, participaron profesores de Argentina, Brasil, Chile, Perú y Uruguay y algunos invitados de España e Italia. Mexicanos fueron de la CDMX, Chihuahua, Edomex, Morelos, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Tabasco y Veracruz, la mayoría integrados en tres redes hermanas: el Movimiento por una Educación Popular Alternativa, el Movimiento Mexicano de la Escuela Moderna y la Red de Educación Alternativa.

Resulta muy alentador reconocer la vitalidad de estos maestros y sus movimientos, la riqueza y creatividad de sus expresiones culturales, su profundo conocimiento de la realidad actual y su gran compromiso con las comunidades que atienden.

¿Quién dijo que todo está perdido?

 

metamorfosis-mepa@hotmail.com

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba