Articulistas

Presupuesto federal para educación, compromisos incumplidos

Hablar de presupuesto federal para educación, ciencia, tecnología e innovación; incluyendo arte, cultura y deporte, sigue siendo tortuoso en nuestro país. La nueva Ley General de Educación (LGE, http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGE_300919.pdf) ordena en su artículo 119 que:

El monto anual en términos de la ley que el Estado destine al financiamiento en educación pública y en los servicios educativos garantizando la accesibilidad y la gratuidad en la educación, no podrá́ ser menor al equivalente del 8% del producto interno bruto del país. De este monto, se destinará al menos el 1% del producto interno bruto al gasto para la educación superior y la investigación científica y humanística, así́ como al desarrollo tecnológico y la innovación en las instituciones públicas de educación superior”, mencionado también en el artículo 62 de la Ley General de Educación Superior (LGES, http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGES_200421.pdf).

El recurso debe ser, de acuerdo con la Ley, concurrente entre federación y estado, para cubrir las necesidades nacionales, regionales y locales del servicio de educación superior, el mandato de obligatoriedad y el principio de gratuidad. Lamentablemente, no existe una estrategia de nación enfocada a alcanzar la meta. El porcentaje del producto interno bruto para educación no ha alcanzado lo comprometido en años; para el 2022 se prevé que sea del 3.1%, lejos del 8% y para el caso de educación superior, será del 0.5%, y de ahí un 0.2% para Ciencia y Tecnología (CyT), contra el 1% comprometido.

Peor aún, no obstante que el Presidente López Obrador empeñó su palabra el 15 de agosto del 2018 a las y los rectores de universidades públicas sobre incrementar al menos el porcentaje de la inflación cada año (https://youtu.be/rWI7W2D3VmA), en el 2022 esto no se cumplirá nuevamente si se acepta la propuesta de presupuesto de egresos federales como está hasta hoy. También desde el 2021 se aprobó un incremento diferenciado para las universidades públicas federales y las estatales. Para el 2022 está propuesto un incremento promedio del 4.08% (3.9-4.9) para las primeras y un 3.75% para las segundas. La situación es más preocupante ya que la inflación se encuentra en 6.12% al término del mes de octubre de este año de acuerdo al Banco de México.

Lo anterior muestra el completo desinterés del gobierno federal para fortalecer el sistema de educación superior pública en el país. Preocupa que se establezcan leyes que quedan en letra muerta y se realicen compromisos que se lleva en viento. Para la UAQ, como para el resto de las Universidades Públicas Estatales, el presupuesto federal ha ido disminuyendo sustancialmente, lo que debilita el crecimiento de matrícula, de la infraestructura física y de programas académicos. Si bien nuestra universidad no se ha detenido, sí se percibe una ralentización, principalmente en CyT derivado principalmente a las políticas adoptadas por el CONACYT y a la imposibilidad de contar con presupuesto propio para tal efecto, así como en el crecimiento de infraestructura física. Es cierto también que aún no se alcanza la corresponsabilidad peso a peso por parte del gobierno estatal, tema que se tocará en la próxima entrega. Sin embargo, seguiremos insistiendo ante las autoridades correspondientes, federales y estatales. Continuaremos demostrando que la UAQ está trabajando en servicio de la sociedad, con transparencia y responsabilidad. No detendremos nuestra marcha, con la esperanza de lograr que las condiciones para el crecimiento y desarrollo de la educación superior alcancen un presupuesto oportuno y suficiente. Para y por las nuevas generaciones.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba