Revista Proceso
Después de peregrinar por varios puntos de la ciudad (Tlalpan, Portales, Narvarte, Lindavista, La Viga, La Roma), regresé a Coyoacán, Viena 270-C-8, muy cerca de los Viveros, ya con Guadalupe y donde nacerían Dersu y Marina. Mi infancia la había pasado en Xicoténcatl 43 y en París 25, muy cerca del campo Fragata y del mercado Coyoacán.
En aquellos años maravillosos y terribles de los setenta y ochenta, la revista ‘Proceso’ de Julio Scherer salía los lunes, pero llegaba los sábados a los suscriptores y los domingos al aeropuerto de México. Como yo no era suscriptor, muchas veces el domingo me paraba muy temprano y tomaba el metro Coyoacán rumbo al aeropuerto para comprar la revista, sólo para ver el Inventario de JEP. Lo leía en el camino y, ya bendito, como si hubiera ido a misa a comulgar, regresaba a casa a desayunar con la familia. Lleno de ideas y entusiasmos, luego a veces escribía algunas notas dialogando con el autor de Inventario y, cuando podía, se las hacía llegar a su casa de Reynosa 63, esquina con Choapa, Colonia Hipódromo Condesa, México, 06100, DF. Algunas veces, más tarde, me contestó. Y desde entonces se abrió y no ha cesado mi diálogo con José Emilio Pacheco.
Junté mis Inventarios en carpetas por años, por lo menos hasta los noventa, y por ahí están perdidos en mi biblioteca dispersa. Creo que en la Casa Azul. No sobra decir que compré ‘Proceso’ desde el primer año y lo sigo comprando y leyendo, salvo los años que he andado fueras y/o sin dinero. Escribo estas bagatelas con el ‘Proceso’ 2148 a la vista (31-XII-2017) y el gobernador Corral de Chihuahua, afligido y ensimismado por la narcopolítica, en la portada. He comenzado la lectura y relectura del Inventario de José Emilio. Gracias.
–El derecho a la alegría en la mitad del infierno de la vida. (JEP, Inventario, tomo 1, Era…, 2017, p. 24).