Tequisquiapan: Contaminación ambiental y cáncer

En México el cáncer es la tercera causa de muerte y se estima que cada año se detectan 128 mil casos nuevos. En Querétaro, del total de ingresos hospitalarios por tumores, entre el 43.4 y 57.2% son de cáncer tipo maligno. Aproximadamente del total de las defunciones anuales en el estado de Querétaro el 13.7% se deben a algún tipo de tumor y de estas, el 93.6% por neoplasias malignas.
Los principales factores de riesgo son la contaminación ambiental y un estilo de vida no saludable. Los principales cánceres que causan la muerte son de órganos respiratorios y torácicos, las causas: contaminación del aire y la adicción al tabaco; órganos del sistema gastrointestinal, por consumo de sustancias dañinas: refrescos, alcohol, enlatados, industrializados, etc. Por infecciones virales, entre otros.
El municipio de Tequisquiapan, aparece en la geografía nacional, como un pueblo donde la vida es apacible y todo marcha bien, la realidad es que no es así, dos grandes problemas dañan la calidad de vida y la salud humana en el municipio: 1) la contaminación del aire provocada por las emisiones atmosféricas de los hornos ladrilleros artesanales que anualmente lanzan a la atmósfera dos mil toneladas de contaminantes orgánico-persitentes, disruptores endócrinos y metales pesados (mercurio, cadmio, dioxinas, bifenilos policlorados, hexaclorobenceno, furanos y otros), sustancias todas ellas prohibidas por el Convenio de Estocolmo (1991), la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección Ambiental (LEGEEPA) y diversas Normas Oficiales Mexicanas (NOM) y la contaminación del Río San Juan, cuyas aguas arrastran metales pesados, aguas residuales industriales y sus efectos se verifican por dos medios, la contaminación de los mantos freáticos y la dispersión de aerosoles, en ambos casos alcanzando a entrar en contacto con las personas, animales domésticos y cultivos.
El ‘cáncer’ se define como un proceso durante el cual ciertas células crecen y se multiplican de forma acelerada y desordenada, durante su proceso invaden y destruyen otros tejidos. Todo tumor posee las siguientes características: proliferación rápida, crecimiento desordenado e incontrolable de células que no obedecen su programación de vida y no sufren apoptosis o muerte celular, se difunden y proliferan en todo el organismo, lo que se conoce como metástasis. Si el proceso no se detiene y las células cancerosas no mueren, matan al organismo.
Los servicios médicos convencionales ofrecen como terapia antitumoral la quimioterapia, la radioterapia y la cirugía. Bajo este esquema de atención, las cifras estadísticas señalan que de cada 100 pacientes que se someten a tratamiento alopático, 80 mueren durante el tratamiento, 10 en los siguientes 5 años y solamente 10 sobreviven unos años más, no sin antes provocar un gran sufrimiento en los pacientes, sangría económica familiar y un ambiente de gran estrés emocional (angustia, tristeza, desesperación, depresión, entre otras).
Las dos fuentes principales de contaminación del ambiente municipal de Tequisquiapan pueden ser controladas y/o eliminadas, se requiere no solamente exigirle a las autoridades municipales y estatales, sino adquirir en lo individual y social patrones de comportamiento que eliminen el consumo de tabaco, alcohol, frituras, la quema de residuos en los hornos ladrilleros; así como acciones de restauración del ecosistema de la Presa Centenario.
Las autoridades y la población en su conjunto omiten su responsabilidad, y cuando la muerte toca a su puerta, y ya prácticamente no hay nada que hacer, es cuando claman a todas las divinidades un milagro. Ya en esa condición no existen los milagros extraterrenales, estos se hacen, se construyen cotidianamente.



