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Tercer informe 2018-2021: “A medio camino”

Francisco Ríos Agreda

Conversaba con Isadora Ríos, mi hija, abogada feminista y simpatizante de la 4T, quien me preguntaba sobre qué tema iba a escribir para Tribuna de Querétaro. Yo le comentaba que me interesaba darle continuidad al asunto de Afganistán o, por otra parte, rescatar el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas.

Me reviró Isadora que ambos eran temas muy candentes, pero que la importancia del Tercer Informe de Gobierno de AMLO podría ser también una cuestión significativa “por los récords históricos que había presentado López Obrador” la mañana del 1 de septiembre de 2021. Acabo por convencerme su argumento. Así que, ya por mi cuenta, retomo algunas consideraciones sobre ello. En realidad, este documento que AMLO leyó, en 45 minutos, en Palacio Nacional, ante una pequeña audiencia física, integrada por los miembros de su gabinete presidencial, de Claudia Sheinbaum, Jefa de Gobierno de la CDMX, sin contar con la representación del poder legislativo, ni judicial, es el décimo informe que entrega, pero el tercero obligatorio, mismo que entregó al Congreso, cuyos integrantes emitirán sus pronunciamientos partidarios y de ahí vendrán las comparecencias de los secretarios de cada ramo.

El texto que leyó AMLO es directo, coloquial e informado, optimista y de buena prosa, y es prácticamente el capítulo inicial de su libro A Medio Camino, con ligeros cambios, que recientemente había aparecido. Una primera cuestión que llama la atención es la afirmación obradorista de que “paramos en seco la tendencia privatizadora”, refiriéndose a los cambios reales y posibles en torno a la reforma energética, particularmente la petrolera y la eléctrica y el no otorgamiento de nuevas concesiones mineras, de aguas, puertos, hospitales, vías férreas, playas, reclusorios y obra pública, y dio a conocer la reconfiguración de las refinerías que prácticamente estaban siendo desmanteladas, que se encontraban en el abandono y la prioridad de la construcción de la refinería de Dos Bocas, en Tabasco, además de la compra, en Houston, Texas, el pasado 25 de mayo, del 50 por ciento restante de las acciones de la empresa petrolera “Deer Park” con el costo de 600 millones de dólares, que representan ahora el 100 por ciento de las acciones de Pemex.

La finalidad es alcanzar una producción de 700 millones de barriles diarios y generar la autosuficiencia en gasolinas. AMLO también señaló que el huachicol se había controlado hasta en un 95 por ciento. El objetivo es vender petróleo al mercado lo necesario, para mantener un equilibrio entre ingresos y autosuficiencia. La otra intención es reformar la industria eléctrica que está en manos particulares que en su mayoría actualmente satisface las necesidades privadas y sociales, pero es financiada por el gobierno. La idea es recuperar la industria eléctrica para mejoramiento de la economía y el consumo de las familias mexicanas, por lo que para ello se propondrá una iniciativa de ley al Congreso con la finalidad de mantener la soberanía eléctrica.

En resumen, entre otros muchos aspectos, AMLO destacó los logros de su gestión presidencial: “Récord histórico en remesas, récord histórico en inversión extranjera, récord histórico en incremento al salario mínimo, récord histórico en la no devaluación del peso, récord histórico en no incremento de la deuda, récord histórico en el índice de incremento de la Bolsa de Valores, récord histórico de las reservas del Banco de México…como para decirle a los tecnócratas neoliberales ´tengan para que aprendan´”. Le faltó añadir el récord histórico de no condonaciones que había llegado en los dos últimos sexenios a 366 mil 174 millones a las grandes corporaciones. Finalmente aseveró que había cumplido 98 de los 100 compromisos que formuló en el Zócalo en 2018 y que estaban sentadas las bases firmes para las grandes transformaciones que pretendía la 4T. Sin duda hay una serie de retos en el equilibrio de poderes, derechos humanos, feminicidios, control del narcotráfico, seguridad, “la peste de la corrupción”, el manejo de de la pandemia del COVID-19 y su letalidad. Sin embargo, la sociedad mexicana se mueve y AMLO confía en que el pueblo mexicano, hablando de la revocación de mandato de marzo de 2022, vote por su continuidad y no se quede “A medio camino”, apoyado en más del 60 por ciento de popularidad de que aún goza.

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