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Tramposo reglamento de fomento a las OSC, que simula, inhibe y excluye…

El actual Cabildo se le adelantó a Nava pocos días antes de que Marcos Aguilar concluyera su gestión. ¿Por qué la prisa? ¿Por qué  el proyecto de reglamento se envió a los regidores, de un día para otro para su revisión?

El martes pasado, sin que la mayor parte de los queretanos se enterara, fue aprobado al vapor (9 a favor, 5 en contra) por el H. Cabildo queretano, el ‘Reglamento de fomento a las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) del municipio de Querétaro’.

No deja de sorprender la actitud de nuestros mandatarios, insisten en tomar decisiones que afectan gravemente a la población sin consultarla. Tampoco deja de sorprender que buena parte de la ciudadanía siga votado por quienes están destruyendo nuestra ciudad, nuestro hábitat, nuestro tejido social y nuestro bienestar, solo por satisfacer sus intereses egoístas. (Soy ingenua. No puedo asumir que “esto es lo normal”; no concibo que los primeros sean capaces de tanta arbitrariedad, ni que la segunda sea tan sumisa).

Cuando opino, por ejemplo que muchos de esos mandatarios obran por ignorancia, por falta de lectura de la realidad o de escucha, o porque no comprenden la gravedad de sus decisiones, varios amigos responden: “¡Claro que entienden, pero no les interesa!”.

Sobre este tema, se publicó el 25 junio en ADN-informativo una nota en la que Luis Bernardo Nava, candidato a la alcaldía queretana, ofreció: “vamos a crear el Reglamento de Fomento a las Organizaciones de la Sociedad Civil porque muchas veces es un tema de la buena voluntad, del contentillo del buen honor del que sea el presidente municipal, pero tenemos que institucionalizarlo, tenemos que hacerlo bien”.

El actual Cabildo se le adelantó a Nava pocos días antes de concluir su gestión y ya sin Marcos Aguilar al frente. ¿Por qué la prisa? ¿Por qué  el proyecto de reglamento se envió a los regidores, de un día para otro para su revisión? ¿Los panistas lo conocieron antes? Ni siquiera se previno a la ‘Comisión de participación ciudadana’ del mismo ayuntamiento.

En el discurso, dicho reglamento se propone para fortalecer la participación ciudadana y justificar conceder dinero público a algunas OSC por su trabajo social. En los hechos sin embargo, resulta CONTRADICTORIO Y CONTRAPRODUCENTE y más bien constituye una herramienta autoritaria de CONTROL, INEQUIDAD Y EXCLUSIÓN.

Varios miembros de la Red de Organizaciones de la Sociedad Civil (en la que participan alrededor de 25, que se reúnen regularmente en la UAQ) se enteraron antes de su aprobación, lo analizaron  y enviaron un oficio al H. Cabildo municipal, intentando detener su aprobación.

Algunos argumentos expuestos en ese oficio explican la inquietud:

  1. El Consejo decisor (Art. 11) estará integrado mayoritariamente por funcionarios municipales (7 de 9 cargos); el Presidente municipal concentrará el poder: será el presidente del Consejo y quién invite a un empresario (el cargo 8) a participar en este órgano. Sólo UN representante de la sociedad civil (cargo 9), será elegido por convocatoria y decisión del Ayuntamiento.
  2. Este reglamento puede ahondar las diferencias sociales, en lugar de disminuirlas, ya que no excluye de ser beneficiarias, a las grandes empresas o marcas comerciales (Artículo 5), que suelen ser privilegiadas (p.e. El Teletón), pues cuentan con asesores legales, herramientas tecnológicas y personal pagado para realizar todos los trámites burocráticos, mucho mejor y en menos tiempo, que aquellas OSC, altamente comprometidas con las causas populares, que difícilmente están en condiciones de “profesionalizarse”. En los hechos, las OSC que mejor satisfarán los requisitos son las que menos dificultades tienen. Tal asimetría desalienta a la  hora de concursar (competir) por apoyos.
  3. El reglamento puede servir de pretexto para que el gobierno evada su responsabilidad de atender las necesidades populares, en especial de quienes más desventajas tienen. (Sucederá algo similar a programas como “Escuelas de calidad”, por los que el gobierno, en vez de procurar que TODAS las escuelas sean buenas, privilegia las que cumplan con sus gravosos requisitos. Como si los niños fuesen responsables de las dificultades que enfrentan sus maestros y padres de familia para organizarse y gestionar mejor atención).

La Red-OSC mencionada propuso al H. Cabildo:

  1. Hacer un foro de consulta, abierto, convocando a representantes de las redes-OSC. (Sería mejor que las redes-OSC pidan a los regidores que vayan a sus reuniones).
  2. Conformar un Consejo paritario, cuyos miembros por parte de la sociedad civil, sean elegidos por la misma sociedad civil y no por funcionarios municipales.
  3. Incluir en el Consejo a representantes de instituciones públicas, que pueden conocer mejor la situación social, en los temas que les competen.
  4. Excluir como beneficiarias a las empresas comerciales, cuyo interés prioritario es el lucro.
  5. Aprovechar la experiencia de otros programas gubernamentales (PACMYC, por ejemplo) que apoyan proyectos de la sociedad civil y tienen reglamentos claros sobre el uso de recursos públicos, sin exigir a las organizaciones participantes “profesionalizarse” (burocratizarse).

Pero este reglamento ya se aprobó sin tomar en cuenta a la ciudadanía. Ahora, ésta deberá trabajar muchas horas de más, para conseguir anularlo.

metamorfosis-mepa@hotmail.com

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