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USA vs Venezuela. Del golpe “blando” a la intervención militar

El Golpe de Estado, resultó un estruendoso fracaso, pues la conspiración fue contenida y no hubo un acompañamiento civil al llamado a la sublevación popular.

El antecedente más próximo del gobierno norteamericano para derrocar al gobierno de Nicolás Maduro, Presidente de Venezuela, se presentó con el intento de Golpe de Estado, impulsado por un pequeño sector del Ejército, la madrugada del 30 de abril de 2019, apadrinados por Estados Unidos, a través de un llamamiento a la sublevación popular de Juan Guaidó, autoproclamado “presidente encargado” y del dirigente opositor, Leopoldo López, recién liberado por el régimen de Maduro.

El Golpe de Estado, resultó un estruendoso fracaso, pues la conspiración fue contenida y no hubo un acompañamiento civil al llamado a la sublevación popular. Este acontecimiento destapó las contradicciones del movimiento opositor al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, además del declive del capital político del propio Juan Guaidó que ha requerido más oxígeno político del exterior, particularmente de Trump, para poder mantener posibilidades de destituir a Nicolás Maduro.

Esa ha sido también la misión del “Grupo de Lima” (GL), creado en septiembre de 2017, en el que participan los presidentes de Brasil, Paraguay, Colombia, Argentina, Chile, Perú, Panamá, Costa Rica, Venezuela (dándole ahora la representación a Juan Guaidó), Guatemala, Honduras, Guyana, Santa Lucia, Ahití, México y Canadá, con el objetivo de buscar una salida pacífica a la crisis que afecta a esa nación.

Vale la pena señalar que con la llegada de gobiernos de diferente signo a la región, las posiciones políticas de los presidentes han sido cambiantes. Actualmente, participan activamente en las acciones del GL los gobiernos aliados de los Estados Unidos, como Jair Bolsonaro de Brasil, Sebastián Piñera de Chile, Martín Vizcarra del Perú, Iván Duque de Colombia y ahora Jeanine Áñez, autoproclamada presidenta interina de Bolivia, después del “golpe fáctico de Estado” contra Evo Morales, el 10 de noviembre de 2019.

Se ha incorporado al GL, con la intención de expulsar a Maduro del poder y modificar hacia la derecha los regímenes latinoamericanos, según las estrategias de la maquinaria bélica de los “halcones” de Norteamérica, encabezadas por Donald Trump.

Por otra parte, Luis Almagro, dirigente de la OEA y satélite de Estados Unidos, ha abanderado una campaña internacional para sacar a Maduro del Palacio de Miraflores. Lamentablemente para los países progresistas, recientemente Almagro, fue reelegido como Secretario General de la OEA, a pesar de las críticas de poner por delante los intereses geopolíticos del vecino país del Norte, sus posiciones ideológicas personales, por encima del consenso de los países miembros del organismo continental.

Estados Unidos, a través de Trump, ha realizado un bloqueo económico en contra del pueblo venezolano, además de un intenso y cínico cabildeo con los países europeos y con los gobiernos latinoamericanos, impulsados por el Grupo Internacional para Venezuela (GCI-V) para que reconozcan a Juan Guaidó como “presidente legítimo” de Venezuela.

Ahora, USA, ha pasado de la estrategia del “Golpe Blando” para una salida de Maduro de la presidencia, a la vía militar, pues Trump ha declarado, recientemente, a Maduro y a otros 16 funcionarios del gobierno venezolano como “narcoterroristas”, por lo que ya sabemos cómo se las gasta el imperialismo yanqui para fabricar mentiras para lograr sus objetivos económicos y políticos.

Ahora, en medio de la batalla mundial contra el Coronavirus, lanza de manera unilateral una campaña militar con el Comando Sur, contra el supuesto narcoterrorismo venezolano, violando la soberanía, el espacio aéreo y litoral internacional de Venezuela y de los países del Océano Pacifico. ¡NO A LA INTERVENCION IMPERIALISTA EN VENEZUELA!

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