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Vigencia de la ‘Pedagogía popular alternativa’ en tiempos neoliberales

Así “la educación de calidad” fue una marca comercial que impuso la saturación de textos (sosos o ininteligibles), así como el sometimiento de los sujetos de la educación, a exámenes estandarizados o absurdos registros de control.

Para varios sectores, dedicados a la educación en México, aún no quedan claras las características del Nuevo Modelo Educativo de la 4ª Transformación, y es importante mantener una amplia discusión sobre el tema.

Más allá de la necesaria cancelación de la evaluación punitiva a los maestros y de reivindicar los como sector digno de respeto, así como de cerrar (o reestructurar) al INEE: Instituto Nacional de Evaluación Educativa, preocupan al menos dos cosas: 1) la tendencia a buscar nuevamente “asesoría” de la OCDE, claramente neoliberal, que tanto daño ha causado a la educación pública en todo el mundo, y 2) el perfil del nuevo Secretario de Educación, economista y priista, sin experiencia ni conocimiento teórico en el ramo (a quien “por su compromiso con la 4ª”, ¿habrá que darle el beneficio de la duda?).

A diferencia de lo que muchos señalan, en el sentido de que la reforma del Pacto por México no fue educativa sino laboral, yo sostengo que también fue educativa. Esto último no debe desdeñarse, pues aquel “nuevo modelo” no sólo agredió a los profesores, sino hizo (o pretendió hacer) borrón y cuenta nueva de toda la historia de la Educación Popular en México, Latinoamérica y el mundo. Así impuso en todas las escuelas (incluso las públicas), un modelo claramente empresarial, con valores y exigencias de “modernidad” (como el falso “mérito individual”, la jerarquización y exclusión social, justificada “científicamente”, la homogeneización del pensamiento y la mercantilización de todos los procesos…).

La ideología neoliberal, disfrazando su afán de control con un discurso de “transparencia” y “rendición de cuentas”, vació de sentido las complejas tareas educativas; redujo la labor docente al mero seguimiento de manuales; empobreció dramáticamente la reflexión pedagógica, limitándola a acciones administrativas (planeación y registro de “evidencias”). La peor consecuencia de todo esto fue quizá acrecentar la crasa ignorancia de la población de los profesores (y de los políticos…), pues en lugar de ocuparse de promover el acceso a contenidos y reflexiones que posibilitaran una mejor comprensión del mundo natural y social, se dedicó a comprar franquicias y ‘tablets’, y a difundir discursos de moda (como el de “aprender a aprender”). Así “la educación de calidad” fue una marca comercial que impuso la saturación de textos (sosos o ininteligibles), así como el sometimiento de los sujetos de la educación, a exámenes estandarizados o absurdos registros de control.

Esto no sólo impactó gravemente las relaciones laborales, sino la formación de la subjetividad de millones de personas, pues para sobrevivir y satisfacer las nuevas exigencias (en condiciones muy precarias, la mayoría de las veces) los docentes tuvieron que disminuir considerablemente el tiempo dedicado a la formación integral de los menores, para entrar en una feroz competencia con sus colegas y participar en una deplorable SIMULACIÓN.

Reflexiones como la anterior surgieron en las mesas de trabajo que tuvieron lugar en el XXIX encuentro de la Red Nacional de Educación Alternativa, que reunió, como todos los años, a alrededor de 30 colectivos de una veintena de estados de la República mexicana, en la Escuela M. Bartolomé Cosío de la CDMX, pionera de la Educación Activa mexicana.

Esta Red articula a varias comunidades educativas con un alto compromiso y gran vitalidad en torno a pedagogías ‘emancipadoras’ como la ‘Escuela Moderna’ y la ‘Educación por el Trabajo’ de Celestin Freinet, la ‘de la Liberación’ de Paulo Freire, la ‘Escuela Rural Mexicana y Casa del Pueblo’ de Rafael Ramírez, la ‘de la Indignación’ de Benjamín Berlanga (Sierra Norte de Puebla), la ‘Metodología Latinoamericana del Lenguaje Total’ de Francisco Gutiérrez, la ‘Didáctica y Epistemología Críticas’ y pedagogías del ‘Buen Vivir’ de los pueblos originarios latinoamericanos, las ‘Epistemologías del Sur’ reconocidas por Boaventura de Souza Santos, y muchas otras que ponen de manifiesto la enorme riqueza de formas de concebir y practicar la EDUCACIÓN POPULAR ALTERNATIVA en todo el mundo.

La enorme pluralidad y riqueza de experiencias compartidas dejó claro que una buena parte de los maestros de educación básica en todo el país son expertos en lo que hacen y participan en constantes actualizaciones (no necesariamente oficiales); que se aventuran a experimentar nuevos caminos; que tienen un alto compromiso con la formación integral de los menores y dan lo mejor de sí, sin necesitar “zanahorias”, ni sanciones por no trabajar lo suficiente.

También dejó claro que hay un sinfín de caminos diversos para desarrollar en las nuevas generaciones el amor por el conocimiento y el deseo de aprender, de crear, de experimentar nuevos caminos y que la pretensión de homogeneización resulta nefasta.

Si los nuevos responsables de la Educación en México conocieran todo lo que se hace en México por la educación popular, no tendrían que pedir ayuda a los organismos internacionales, más bien, la ofrecerían.

 

metamorfosis-mepa@hotmail.com

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