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Ya no existe “el precio de la gasolina”, existen los precios de la gasolina

Pareciera ser que muchos mexicanos vivieron en Marte o en Timbuktú los últimos cuatro años y medio, pues les pasó de noche la reforma energética impulsada y aprobada por el PAN y el PRI en 2013.

Con base en dicha reforma, el precio único de la gasolina dejó de existir en nuestro país, desde el 1 de enero de 2017, fecha en la que se liberalizó el precio de dicho producto. Desde esa fecha existen tantos precios diferentes como el número de gasolinerías existentes en el país, actualmente unas 12 mil 700. Por lo que el precio de la gasolina fue sustituido por 12 mil 700 precios (hasta el momento) pues cada establecimiento vende la gasolina al precio que quiere.

Y esto deberíamos tenerlo asumido todos. Pero parece ser que para parte de la población no es así, a pesar de las muestras evidentes de los precios diferenciados.

La reforma energética del PRIAN ha llevado a una fuerte privatización de las gasolinerías en México. En febrero de este año, había 7 mil 735 gasolineras bajo la marca Pemex por 5 mil bajo marcas privadas. Es decir, actualmente, ya el 40 por ciento de las gasolinerías en el país, funcionan bajo un esquema privado.

Pero, además, la reforma energética del PRIAN le abrió las puertas de par en par a gasolinerías de petroleras extranjeras. En efecto, la mayoría de las estaciones de servicio privadas pertenecen a trasnacionales. Para febrero de 2021, British Petroleum contaba con 529, Exxon Mobil con 424, la francesa Total y la española Repsol con 257, Shell con 240, Chevron con 189 y Gulf con 164.

Lo verdaderamente kafkiano de esta situación es que todas estas empresas privadas ni siquiera se tomaron la molestia de construir sus propias gasolinerías, simplemente compraron las franquicias de gasolinerías de Pemex y quitaron cualquier referencia a la empresa paraestatal para poner sus logos y sus colores. En muchos casos, ni siquiera cambiaron las máquinas distribuidoras.

En la propaganda del PRIAN para aprobar la reforma energética vendieron la idea de que la asociación y los contratos con empresas extranjeras eran necesarios para que las trasnacionales trajeran inversiones y tecnología con la que México no contaba.

Sin embargo, esas empresas extranjeras lo único que han hecho es venir a México a vender a los mexicanos, gasolina mexicana. ¡Algo que los mexicanos ya hacíamos desde hace 80 años! En este sentido, su aportación tecnológica ha sido nula.

Así que la gente debería acostumbrarse a hablar de precios promedios, precio mínimo y precio máximo. Pero, además, por si fuera poco, para abonar en la confusión del consumidor, estos precios cambian día por día, por lo que no es posible pensar siempre en una gasolinería, que, de manera permanente, de un precio más barato. Tan es así, que los lunes, en la conferencia mañanera del presidente de la República, el titular de PROFECO informa sobre los distintos precios.

Aun así, hay gente que le compra gasolina a gasolineras privadas, pero, de manera absurda, se queja del gobierno de la 4T por el precio de la gasolina, como si el precio dependiera del gobierno. Eso era antes, a partir del 1 de enero de 2017, ya no es así. ¿Por qué no le reclaman a British Petroleum, a Exxon o a Repsol?

Hay que recordar que el gobierno de Peña Nieto dejó el precio de la gasolina Magna en 20.02 pesos por litro (precio promedio nacional en noviembre de 2018) y que el precio promedio desde que tomó posesión Andrés Manuel López Obrador y hasta finales de julio de este año, ha sido de 19.15 pesos, casi un peso más barato y aun así ¡se atreven a decir que el precio de la gasolina no ha bajado! anbapu05@yahoo.com.mx

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