Opinión

Asalto y violencia

Por: Antonio Torres Anaya

Llegamos a la semana del asalto a San Lázaro (y a la nación). Y no estoy hablando de los actos violentos y no violentos acontecidos en la ciudad de México los días 1° y 2 de diciembre, sino de los realizados en la mentalidad de muchos mexicanos a partir del 2 de julio del presente año y que se consumaron ante todos la mañana del 1° de diciembre, hubieran seguido las transmisiones de los medios de comunicación o no.

¿Qué opinión me merecen todos los actos realizados durante esa infame fecha?

Ahora sí, con el permiso de la “clase política” y los poderes fácticos que dirigen el país de acuerdo a sus deseos, los medios se han dedicado arduamente a desplegar sus mejores argumentos en contra de los manifestantes que se dirigían a San Lázaro y al Zócalo capitalino. Dicho sea de paso, en todos esos intentos no se logró el cometido gracias al uso desmedido de la fuerza y de las capacidades materiales convertidas en barreras metálicas que entorpecieron y obstruyeron las vías de comunicación, y no gracias a un convencimiento surgido de un diálogo conciliador con las “autoridades”.

¿Cómo empezamos a valorar el impacto de estas manifestaciones sociales? ¿Por los heridos y detenidos de lado de los ciudadanos que se expresaban pacíficamente (los que lo hicieron así) o por las “pérdidas millonarias” de los ricos empresarios a manos de unos cuantos pseudo-anarquistas?

Si nos acatamos a la respuesta popular, encontraremos que la mayoría de los mexicanos hemos expresado nuestro descontento hacia el resultado de las elecciones. Ya no a favor de un candidato u otro, sino por la evidencia de los actos corruptos cometidos por los que ahora se encuentran tras la imagen del señor Peña Nieto. Muchos de los que se fueron a manifestar, en viva voz de los ciudadanos que valientemente hicieron el viaje hasta la capital de nuestro país, han llegado al extremo de no saber cómo expresar su frustración y su ira hacia un sistema que no voltea a ver las necesidades básicas insatisfechas. No es este un argumento a favor de la violencia ejercida por algunos ciudadanos, sino en contra de un Estado que ha mostrado la forma en la que va a hacer ejercer el poder frente a las manifestaciones sociales: obstaculizando las vías de comunicación (violando la esencia del artículo 11 constitucional sobre la libertad de tránsito), satanizando y reprimiendo a personas que por voluntad se reúnen pacíficamente a manifestar su desacuerdo hacia las autoridades (violando el artículo 9 de la Carta Magna) y desconociendo las acciones de represión arbitraria que ejecuta en contra de los ciudadanos (#TodosSomosPresos).

Ésta es una carta abierta a la opinión de los ciudadanos: si a 10 días del asalto a la nación, al pueblo y a la “democracia” se reprime, agrede, golpea y secuestra a los que se expresan a favor de todos los mexicanos, ¿qué se le está permitiendo hacer al gobernante cuando quieres enterarte de lo que sucede y sucederá?

Además opino que se deben de democratizar los medios de comunicación, legislarse adecuadamente sobre los derechos indígenas, evitar que los grandes capitales se involucren en las elecciones y dejar de disfrazar el fraude electoral desde los medios. #YoSoy132 #TodosSomosPresos

@AntonioTorresA

antoniotorresanaya@gmail.com

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