Opinión

Así nacen las dirigencias sindicales charras

Para destacar: Por si fuera poco, luego de haber prolongado su período un año más, violando su propio estatuto, en su último proceso electoral, la actual dirigencia, de manera totalmente antidemocrática, puso requisitos retroactivos ¡para impedir la inscripción de opositores! El pavor de la dirigencia a la competencia fue evidente, sólo con candidatas únicas garantizaban ganar.

Por:Ángel Balderas Puga

anbapu05@yahoo.com.mx

En el pasado conflicto laboral que vivió nuestra universidad, algunos actores políticos (maestros de nuestra universidad y personas ajenas a ella) hacen finta de no entender que criticar a una dirigencia sindical no es criticar a los trabajadores y mucho menos criticar su lucha por la mejora de sus prestaciones laborales. Si así fuera no se podría criticar a los llamados charros sindicales como Elba Esther Gordillo o los actuales dirigentes del SNTE, a Carlos Romero Deschamps del sindicato de Pemex, a Víctor Flores del sindicato de ferrocarrileros o a los diferentes líderes sindicales que ha tenido la CTM o la CROC.

Todo charro sindical, como Fidel Velázquez, líder eterno de la CTM, comenzó desde pequeño, como líder normal, pero poco a poco van acrecentando su poder con medidas no democráticas. Si no se pone atención, esos líderes y esas lideresas crecen con sus marrullerías hasta convertirse en verdaderos charros ilegítimos que actúan no sólo contra sus propios compañeros de trabajo sino que incluso pueden poner en riesgo su propia fuente de empleo.

Pues bien, creemos que la actual dirigencia del Sindicato de Trabajadores y Empleados de la UAQ (STEUAQ) va en ese turbio camino.

Para comenzar, la actual dirigencia fue elegida en su primer período para un lapso de dos años. De manera ilegítima y retroactiva modificaron su Estatuto para quedarse un año más. Es decir, no respetaron sus propios reglamentos. 15 trabajadoras protestaron por esta violación al Estatuto por parte de la dirigencia y como resultado, esa dirigencia espuria promovió la expulsión del sindicato de dichas trabajadoras mostrando intolerancia a la crítica.

La expulsión del STEUAQ es una cosa grave pues dicho sindicato mantiene en su Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) varias cláusulas que son inconstitucionales y atentatorias de los derechos humanos, que son las llamadas cláusulas de exclusión. En efecto, si las autoridades universitarias aplicaran al pie de la letra la cláusula 28.1 del CCT del STEUAQ habrían tenido que despedir de la universidad a las 15 trabajadoras: “… si un empleado deja de pertenecer al STEUAQ, por haber renunciado al mismo o porque el STEUAQ haya expulsado al empleado al servicio de la UAQ, ésta queda obligada a separar inmediatamente sin responsabilidad al o los empleados respecto a los cuales el STEUAQ solicite por escrito su separación, por las causas antes expresadas al darse por terminada la relación de trabajo en los términos de esta cláusula”. Como podemos observar, la expulsión del sindicato deja en el limbo a las trabajadoras expulsadas y la expulsión de las trabajadoras es el preludio para que su contrato sea rescindido. Los que defienden, de manera acrítica, a la actual dirigencia del STEUAQ no dicen nada de estas trabajadoras las que están arriesgando su fuente de empleo ¡sólo por pedirle a su dirigencia que respete su Estatuto!

Por si fuera poco, luego de haber prolongado su período un año más, violando su propio estatuto, en su último proceso electoral, la actual dirigencia, de manera totalmente antidemocrática, puso requisitos retroactivos ¡para impedir la inscripción de opositores! El pavor de la dirigencia a la competencia fue evidente, sólo con candidatas únicas garantizaban ganar.

Como toda dirigencia sindical charra que se respete, la actual dirigencia ya preparó su reelección infinita, modificando su Estatuto. Desde hace mucho en STEUAQ los funcionarios sindicales podían “ser reelectos las veces que la Asamblea considere necesario” pero antes había un candado de que esta decisión debía ser tomada por las dos terceras partes de la asamblea. Ahora quitaron ese candado para que esa decisión la pueda tomar la mayoría de los asistentes a una asamblea en la que además pueden votar trabajadores suplentes.

El haber quitado ese candado es más riesgoso para el mismo sindicato pues, de acuerdo a lo que señalan varias trabajadoras del STEUAQ en sus asambleas se inhibe la participación de opositores pues apenas comienzan a manifestar una posición crítica hacia la dirigencia, se les hostiga, se les grita y se les insulta para impedir su participación.

Lo dicho, así nacen las dirigencias charras en los sindicatos con medidas antidemocráticas, impidiendo la discusión crítica y violando constantemente sus propios reglamentos.

anbapu05@yahoo.com.mx

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