Opinión

¿Automóviles o peatones?

Por: Martagloria Morales Garza

En los últimos días, la nueva Secretaria de la Movilidad del gobierno municipal de Querétaro ha anunciado algunas acciones que forman parte de una política encaminada a fortalecer el modelo urbano centrado en los peatones, el  transporte no motorizado, como la bicicleta, y el  transporte público, y con esto desestimular el uso del automóvil privado.

El 65% de los queretanos se movilizan a pie o en transporte público y estos representan sólo el 5% del parque vehicular, en cambio los autos privados representan el 95 del parque vehicular y sólo movilizan al 35% de los queretanos.

La visión que tenemos que privilegia al auto privado, se justifica por razones de eficiencia, de seguridad, de estatus y por supuesto de comodidad y todo ello es cierto, pero también es cierto es que sólo 3 de cada 10 queretanos tiene dinero para viajar en automóvil, lo cual hace injusto que el gobierno, que es para todos, dedique la mayor parte del presupuesto municipal en la reparación de calles y en la construcción de pasos a desnivel y en grandes avenidas para favorecer el uso del automóvil.

Ya era hora de que el gobierno cambiara de lentes y empezara una política en este sentido. Pero claro, un cambio de esta magnitud tiene costos; hace unos días el gobierno de Marcos Aguilar anunció que se pondrán parquímetros en la ciudad y que por lo tanto se cobrará el estacionamiento en las vías públicas, esta es una clara medida para desalentar el uso del automóvil en el centro de la ciudad. Claro, habrá quien sea afectado porque trabaja en este lugar o lo visita muy frecuentemente, pero es una medida necesaria.

Habría que exigir sin embargo, que todo el dinero recolectado en los parquímetros del centro histórico se dedique a mejorarlo; hace falta reforzar e  incrementar la señalética, cambiar las banquetas que estén deterioradas y favorecer el paso para aquellos que usan sillas de rueda.

Esta misma política para desalentar el uso del automóvil debe ser aplicada en la UAQ, sobre todo en el campus Cerro de las Campanas, el cual tiene hoy un problema severo de congestionamiento y de tránsito.

En la última sesión de Consejo Universitario, la de finales de octubre,  la consejera de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales presentó una propuesta, suscrita por profesores de esa facultad,  a la máxima autoridad universitaria para que diseñe una política en este sentido, varios puntos fueron puestos a consideración.

1.- No hay señalización suficiente en el campus, y la poca que se había logrado colocar, fue eliminada después de la última pavimentación. Los espacios de estacionamiento no están bien señalados, los espacios para discapacitados tampoco, no hay señalamientos de velocidad ni de respeto al peatón, no hay ciclo pistas ni suficientes estacionamientos para este tipo de vehículo.

No tenemos cultura vial, no respetamos los lugares para personas con discapacidad, no se respeta al peatón ni se maneja con cortesía, en síntesis somos el reflejo de lo que pasa afuera y deberíamos ser el ejemplo.

2.- El problema de congestionamiento ha llevado a funcionarios mayores y menores y a profesores de tiempo completo,  a privatizar el estacionamiento del campus. Se entiende el razonamiento pero no se comparte, pues de suyo es injusto, porque la comunidad universitaria es una sola y no debería haber distingos. Nos parece que las autoridades deberían dar el primer paso para desalentar esta privatización.

3.- En los últimos tres años se han realizado tres grandes edificaciones que han aportado bastante al congestionamiento vehicular, y que lo harán mucho más en el futuro. Me refiero a la Torreo de Biotecnología, el Polideportivo y recientemente el edificio que albergará el Instituto de Investigaciones Económicas de la Facultad de Contabilidad y Administración.

La única edificación justificada en este campus es el polideportivo, pues permite que los estudiantes y trabajadores hagan ejercicio y regresen a sus actividades. Las otras dos pudieron haber sido construidas en el Campus Aeropuerto, donde la UAQ tiene más de 10 hectáreas disponibles.

Por este motivo los profesores de la FCPS pidieron al Consejo Universitario que no permita más construcciones en este campus e incluso que propicie una política de descentralización administrativa, llegándose oficinas de la administración central al campus Aeropuerto.

Los profesores que firmamos la carta al Consejo Universitario pensamos que es el momento para que la UAQ ponga el ejemplo. Algunos piensan que no es una propuesta importante, pero están equivocados, los cambios verdaderos empiezan desde dentro, en este caso en la UAQ.

 

 

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