Buzón del lector

El Fiscal, El Fiscal Carnal y las contradicciones del PAN

Buzón del lector

La transición institucional de la investigación y persecución de los delitos a un modelo de Fiscalía ha ocasionado que el nombramiento del fiscal nacional se convierta en una pugna política. Es lógico teniendo en cuenta que una función tan importante va dejar de ser parte del Ejecutivo federal para materializarse como un órgano autónomo constitucional (como ya sucedió en Querétaro), alejada de la función de los intereses de las fuerzas políticas.

La propuesta para que Raúl Cervantes Andrade, actual procurador general de la República, sea el fiscal nacional, ha desencadenado una reacción adversa de la sociedad civil contra esta posibilidad, ya que implicaría que una persona cercana al PRI sea el primer fiscal para ostentar los nueve años de este nuevo modelo institucional.

A este reclamo se han adherido partidos como el PAN, que a través de su presidente nacional: Ricardo Anaya, ha manifestado su total desacuerdo y oposición a la consumación de este escenario. Y en efecto, la materialización de este acto político, contravendría el objetivo de la reforma constitucional de 2014 en materia político-electoral: tener un Ministerio Público autónomo, por lo cual no resulta idóneo que una persona militante del PRI que ha fungido como delegado en asambleas nacionales, y por la misma organización haya sido diputado federal y senador (sin mencionar el papel que jugó como abogado en el caso “Monex”), sea el encargado de la investigación y persecución de delitos en materia electoral y de corrupción.

En concordancia con este panorama, hay que esperar que en caso de que Raúl Cervantes llegará a la Fiscalía Nacional, sólo sea de forma provisional sobre los supuestos del 102 constitucional; pero si esto llegará a pasar, aguardemos que el Senado actué como un contrapeso eficaz para designar a la persona que cumpla con el perfil idóneo para ser su titular, y no sea alguien que obedezca a intereses de partido, es decir, un “fiscal carnal”.

En el Senado se espera un confrontamiento político cerrado para la asignación, tomando en cuenta que el PRI y sus aliados (Nueva Alianza y Verde Ecologista) sólo representan el 48.43 por ciento en el senado, mientras que la posible oposición: PAN, PRD, y PT el 51.56 por ciento, lo que podría revertir o complicar el nombramiento.

Pero a todo esto, hay que preguntarse: ¿con qué cara los miembros del PAN y su presidente vienen a tomar bandera en contra del “fiscal carnal”? ¿Qué no se acuerdan lo que hicieron en Querétaro con el nombramiento del fiscal general? Los cuestionamientos resultan interesantes, porque en nuestra entidad se impuso un “fiscal carnal” desde la terna que mandó el titular del Ejecutivo a la Legislatura (de mayoría panista), la cual contenía dos nombres muy cercanos a los hermanos Juan Martín (secretario de Gobierno) y Juan Macos Granados Torres (secretario de Seguridad Ciudadana), incondicionales del panismo queretano:

Alejandro Echeverría Cornejo (procurador en funciones de ese entonces y actual fiscal) y Margarita Luna Téllez Girón, ambos cercanos a los hermanos Granados Torres cuando Juan Martín fuera procurador en la entidad y su hermano, subprocurador de Control Interno y Policía; incluso cuando la administración pública estatal fue recuperada por el PRI, estos cuatro nombres que se mencionan (sin aludir al Juan Rangel Nieves, actual director de Policía Estatal y subordinado de Juan Marcos), pasaron a ser parte de la administración pública municipal (encabezada por Francisco Domínguez Servién), en campos estratégicos de seguridad pública: Juan Martín como ascensor del presidente municipal, Juan Marcos como titular de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, Alejandro Echeverría como director de Guardia Municipal y Margarita Luna como Directora del Centro de Comunicación y Monitoreo (CECOM).

A lo anterior hay que añadir los negocios personales entre los hermanos Granados Torres y Alejandro Echeverría, quien en conjunto son socios de la empresa Consultores Asociados en Seguridad Humana, S.A de C.V; relación empresarial que ya había sido reportada antes de su designación como fiscal, por medios locales e incluso nacionales como ‘Proceso’.

La gran ausencia del ejercicio político es la congruencia en el discurso y el acto, y la sociedad civil no reacciona porque se ha acostumbrado al cinismo del quehacer político. Hace más de un año el PAN con su accionar material demostró que no es ajeno a las prácticas clientelares, cuando en nuestra entidad impuso a Alejandro Echeverría como fiscal general; quien en su accionar en la Fiscalía, ha dado mando en la Dirección de Policía de Investigación del Delito (PID) a su gente de confianza, como el actual Subdirector, Orlando Chávez Landaverde, quien en la administración anterior no salió de la mejor manera de la entonces Dirección de Investigación del Delito (él y su jefe sabe a que hago mención).

Será cuestión de revisar como se dio su ingreso y la forma en la cual se respetaron u omitieron los requisitos que señala la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública para su reincorporación a servicio. Si el PAN no está conforme con la nueva designación del fiscal Nacional, no es porque sea “CARNAL”, sino porque no es su “CARNAL”.

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