Buzón del lector

Paloma Negra: emprendemos vuelo

Te hablamos desde el país más peligroso para ejercer este trabajo, desde el estado con medios que protegen al poder y quienes estamos contra eso, poco a poco nos vamos apagando porque “el periodismo nunca duerme”, porque “así es el periodismo”. Terminamos con aquellos sueños guardados en el cajón para que no se mueran de frío en lo que salimos a hacer 5 o 10 notas diarias para pagar la renta. Y lo de la renta a veces es lo menor, con decirte que a penas en noviembre a unos compañeros la policía los golpeó y rompió su equipo, por cubrir una manifestación que se convirtió en represión policial. Y lo de la represión a veces es lo menor…

Dios quiera que en nuestro tiempo libre, podamos llevar al cuerpo al límite e investigar un tema que se haga viral, que gane un premio y podamos invitar a comer a mamá y se sienta ella un poquito menos temerosa y nosotros un poquito menos tristes. No les culpo de ya no tener fuerza para querer luchar contra todo esto, aceptar el sueldo y decidir ser valientes desde el escritorio: es igual de valiente en este lugar donde no hay condiciones para poder ser periodistas.

Eso: periodistas; ni héroes, ni villanos, ni celebridades, ni mártires muertos en cumplimiento del deber.

¿A qué va tanta letra? Pues cito la editorial que escribimos en nuestro primer número como suplemento cultural del semanario de la UAQ, Tribuna de Querétaro —del que siempre agradeceremos habernos dejado ser semillas—, allá por noviembre del 2022, cuando fuimos paro:

“”Además, Hildebranda tenía una concepción universal del amor, y pensaba que cualquier cosa que le pasara a uno afectaba a todos los amores del mundo entero”… Y preguntas por la historia de los suplementos culturales de Tribuna de Querétaro, responden que aquel medio de periodismo narrativo que sigues, admiras, e inspiró parte de este proyecto, nació exactamente igual que esto, de un suplemento cultural. Algún día alguien habrá de preguntar por nosotros y seremos partículas de amor universal”.

Paloma Negra sigue su camino —emprendemos vuelo, para decirlo fácil— y ahora seremos un medio independiente. No sabemos cómo, tenemos miedo, y quede esto como registro de nuestro primer error. Pero aún hay tiempo y, antes de tener que regresar los sueños al cajón… Antes de terminar nosotrxs en un cajón.

Este Periodismo al que le caga Carlos Marín, Julio Scherer, el nuevo periodismo, los de traje en la tele. Se escribe entre gente que duerme en casas de campaña porque luchan por el agua, entre lágrimas propias porque uno llora, desde las entrañas de un pueblo digno y rebelde, por niños y niñas que de grandes querían ser espías, hacer música o ser profesoras.

Es un periodismo al servicio de la gente que no tiene una oficina de comunicación social, de los muertos, de las muertas, girasoles, de estudiantes revoltosos, jotas, indios, pobres, prietos, indigentes, cuentos para niñes, quetzales, huecos en la Historia, tierra y libertad, mujeres valientes…

Nos leemos pronto. Paloma Negra, hacer saber, hacer sentir.

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