Opinión

Calderón: Más que informe, una amarga justificación

Por Ricardo Rivón Lazcano

 

No es porque antes tuviera un sabor agradable, pero conforme pasan los años, el Informe Presidencial pasó de lo empalagoso a lo insípido, para instalarse actualmente en un sabor predominantemente amargo.

 

Según la Real Academia Española: obsesión. (Del lat. obsessĭo, -ōnis, asedio). 1. f. Perturbación anímica producida por una idea fija. 2. f. Idea que con tenaz persistencia asalta la mente.

 

Según Felipe Calderón Hinojosa: “Estamos protegiéndote a ti y a tu familia con lo mejor que tenemos: nuestras Fuerzas Federales; es decir, con el Ejército, la Marina, la Policía Federal y la Procuraduría General de la República”.

 

Los avances en materia económica, la construcción o modernización de importantes obras de infraestructura, el impulso de acciones ambientales, los avances en educación, salud, pobreza y seguridad, son temas que se tocan en las páginas del penúltimo informe.

 

Se tocan pero pasan desapercibidos, quedan opacados por la relevancia de otros temas, inducidos incluso, por el propio Presidente. No sabemos si con intención o no.

 

Felipe Calderón ha demostrado que la gran habilidad política para moverse dentro de su partido, habilidad que no le ha sido suficiente para hacerlo como Presidente de un país complejísimo. Se tiene la impresión de que no ha concretado cambios positivos de mediano y largo plazo, además de que las promesas al respecto suenen más bien a humor cruel. Y por si fuera poco, haciendo gala de su mecha corta, en algunos casos ha profundizado la división y polarización de actores políticos y sociales.

 

Desgastado políticamente, sin el apoyo de la sociedad, con una evidente crisis de seguridad y una permanente amenaza de crisis económica de la que no puede evadirse culpando a las malévolas fuerzas globales, el Presidente “informó a la nación” mediante el deprimente ritual de entrega documental, por “interpósita persona”, en la cámara legislativa. Ese es nuestro país. El del hombre de poderes extraordinarios, al que por lo mismo toca cargar con todas las culpas del fracaso, o peor aún, de los sueños rotos de una nación –nótese el anacronismo– asustada.

 

A un año de acabar su gestión ¿qué tanto confiamos en que Calderón logre reducir el crimen organizado y sus efectos perniciosos? ¿Podrá reducir el consumo de drogas ilegales o, más concretamente, las adicciones? ¿Qué pasará con la economía y los amenazantes nubarrones provenientes del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial? Qué con el empleo, qué con la ecología…

 

Mi cabeza machaca la idea del hubiera. México sería otro si el candidato del empleo hubiese persistido en ser el Presidente del empleo. En cambio percibimos un Presidente que no sabe escuchar a su pueblo ni darle seguridad. Incapaz de aceptar que se equivocó. Aunque como dijo mi vecino de enfrente, cada quien sabe lo que carga en el morral, y en una de ésas lo sabe, pero la regla de la política le impide publicarlas.

 

Por eso reiteró que no dará marcha atrás en la implementación de la Estrategia Nacional de Seguridad cuyo primer punto es el combate frontal a los delincuentes:

 

“De no haber hecho nada, en lugar de la utópica intranquilidad (sic), el país estaría totalmente dominado por los cárteles, el crimen habría crecido hasta hacer inoperantes a las instituciones, los cárteles manejarían recursos del Estado y de la Sociedad… Si perseveramos en nuestro esfuerzo, lograremos contener a los criminales hasta hacerlos entender que no puede meterse con la sociedad”.

 

Y como puntilla, la creación de una procuraduría para la atención de las víctimas de la violencia, anuncio que en opinión de algunos es resultado de la presión de organizaciones sociales. Con todo, es un paliativo a los desmanes y descontroles consecuencia del combate. Por un lado, lo que las organizaciones sociales exigían, con Javier Sicilia a la cabeza, era la creación de un organismo ciudadano autónomo que trabajara como una comisión de la verdad, que haga efectivo el “derecho a la verdad”. Sin embargo, Calderón fue enfático: “la nueva procuraduría atenderá a quienes han sido lastimados por la violencia de los criminales”. Ni más ni menos.

 

El discurso del Presidente es el de la inseguridad. Todo lo demás, aunque pudiesen ser buenas noticias, desaparece.

 

Aniversarios 11-S

No sé que se necesite para resistir con un fusil el ataque de todo un ejército y su fuerza destructora. Salvador Allende lo hizo, y aunque persisten dudas sobre si su muerte fue suicidio o asesinato, el hombre tuvo los arrestos para soportar dignamente hasta el final. Así es la historia, caprichosa y única, a cierta altura difícilmente da una segunda oportunidad.

 

Un ejército obediente y una trama oculta encabezada por la CIA y una legión de conspiradores latinoamericanos, cuya finalidad, simple en el fondo, era conservar la estructura de privilegios. Lo lograron. 11 de septiembre de 1973.

 

Estábamos en la oficina de la dirección, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Javier Ontiveros nos lo dijo. Encendimos una pequeña televisión que estaba a la mano. Nos mirábamos, el entendimiento no llegaba porque la sorpresa duraba más de lo normal. De repente un balbuceo, algo como un “pinches gringos”. De repente una expresión conmovedora al observar un puntito, un cuerpo humano impulsado por la fuerza gravitacional directo a colisionar en el concreto.

 

La cosa ya no fue unilineal, no encajaba con las concepciones ideológicas, mucho menos con la inercia de la cotidianidad. 11 de septiembre de 2001.

 

Minucias

 

De Diego Valadés

  1. Siembra dudas y cosecharás abstenciones.
  2. Quienes se concentran en su bienestar político se exponen al malestar social.
  3. Conclusiones mesa redonda en El Colegio Nacional: México da ejemplo de obediencia al consenso de Washington.
  4. Temo que pronto tendremos que preguntarnos si somos ciudadanos de un sistema político o mercancía de un sistema mediático.

De Gerardo Laveaga

  1. Muchas voces exigen renuncias por doquier. Lo que hay que exigir es que el Congreso saque la Ley contra Lavado de dinero que el Presidente envió hace mucho tiempo. Mientras la delincuencia pueda incorporar sus ganancias ilícitas al flujo legal, el negocio criminal continuará…
  2. Mientras haya empresas, bancos y partidos políticos que se beneficien del lavado de dinero, será difícil controlar delincuencia organizada.

Del de la tecla

  1. El sueño de la razón ocultó que somos monstruos.
  2. Dadas circunstancias, el ensayo de Marcelino Cereijido debe ser leído a la de ya: Hacia una teoría general de los hijos de puta. Tusquets.
  3. Recuerdo el prólogo a Las Enseñanzas de Don Juan. Lo escribió Octavio Paz y menciona el I Ching, qué cosa tan magnífica.
  4. Llegará el día en que los apodos de narcos serán: El Voltaire, el Séneca, el Nietzche, el Marx, el Krause (no el Krauze, ése es de otro tipo).
  5. Víctor López comentó que el cártel del Marx, había puesto de cabeza al cártel del Hegel.

rivonrl@gmail.com

@rivonrl

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