Opinión

Cambio de horario

Sólo para nostálgicos…

Por: Salvador Rangel

El 4 de marzo de 1929, el ex Presidente de México, Plutarco Elías Calles, funda el Partido Nacional Revolucionario, antecedente del Partido de la Revolución Mexicana y del actual Partido Revolucionario Institucional, larga ha sido su carrera política en la que se ha visto envuelto, componendas en las elecciones internas para candidatos presidenciales, cuotas de poder a los líderes de los sectores que integran el partido, coacción al voto de los trabajadores sindicalizados en las centrales obreras, la lista es larga, más lo… oculto.

Al inicio del partido, Plutarco Elías Calles mantuvo un control total en las elecciones, período conocido como “Maximato”.

En las elecciones extraordinarias de 1929, triunfó el candidato del partido oficial, Pascual Ortiz Rubio, el candidato opositor José Vasconcelos fue “arrasado” en la contienda electoral.

El miércoles 1° de febrero de 1930 rinde protesta como Presidente de México Pascual Ortiz Rubio, la ceremonia se llevó a cabo en el Estadio Nacional, lucía un arco con la inscripción “Libertad, Paz y Justicia”, en la actualidad es el parque Antonio M. Anza, frente al Hospital Siglo XXI del IMSS, en la avenida Cuauhtémoc de la ciudad de México, se calcula que asistieron 50 mil personas… claro, de forma voluntaria y espontánea.

Y a las 14:30 horas, cuando el recién nombrado Presidente abandonaba Palacio Nacional en compañía de su esposa y una sobrina, y subían al automóvil presidencial –un Lincoln– sufrió un atentado, Daniel Flores le disparó la carga de una pistola, lo hirió en al maxilar, también resultó herido el chofer. Así iniciaba su gobierno el Presidente Ortiz Rubio.

El gobierno de Ortiz Rubio, estuvo presionado por Plutarco Elías Calles, “el Jefe Máximo de la Revolución” era aún secreto a voces quien mandaba.

El viernes 1° de septiembre de 1932, el Presidente Ortiz Rubio presenta su renuncia al Congreso de la Unión.

El Congreso se reúne para nombrar sucesor y se designa a Abelardo L. Rodríguez.

El 6 de diciembre de 1933, el Partido Nacional de la Revolución, nombra a Lázaro Cárdenas su candidato a la Presidencia. Pero Plutarco Elías Calles, interviene el Plan sexenal que ha de aplicar Cárdenas.

En las elecciones presidenciales, Lázaro Cárdenas obtiene dos millones 225 mil votos y su más cercano adversario Antonio J. Villarreal 24 mil 395. No hay duda de que fue un triunfo claro, rotundo e inobjetable. Así era el partido oficial.

Calles, “el Jefe Máximo de la Revolución”, logró colocar gente en el gabinete cardenista. Estaba Emilio Portes Gil en la Secretaría de Relaciones Exteriores, fiel callista, en Obras Públicas Rodolfo Elías Calles, el apellido lo dice todo.

Los enfrentamientos entre Plutarco Elías Calles y el Presidente Cárdenas estallaron el viernes 10 de abril de 1936, Elías Calles fue detenido en su casa, al líder obrero Luis N. Morones también lo detuvieron, así como a Luis León y a Melchor Ortega, todos pasaron la noche en una celda de la sexta delegación y de ahí fueron trasladados al aeropuerto para ser enviados en un avión de la Compañía Mexicana de Aviación a los Ángeles, California. Ahí terminaba el Maximato.

Tal parece que el poder no es fácil de olvidar y se busca por todos los medios no dejarlo y perpetuarse en él, parece que es una droga adictiva.

Y ahora que el PRI está en Los Pinos después de 12 años de pesadilla blanquiazul, han de regresar los viejos tiempos del tricolor, líderes sindicales que apoyan en todo al señor Presidente, Cámara de Diputados y Senadores que han de aprobar lo enviado por el Ejecutivo y a la congeladora las propuestas de la oposición.

La Secretaría de Gobernación, que por años fue el espacio reservado para el relevo presidencial, de ahí salieron Miguel Alemán Valdés, Adolfo Ruiz Cortines y Adolfo López Mateos, ha sido dotada de funciones que la hacen la supersecretaría, por lo que el flamante Secretario de Gobernación tiene posibilidades para el 2018.

Y los nostálgicos ven que el nuevo horario será de seis años, regresa el dinosaurio.

Y se acuerdan de lo que decían en el gobierno de Ortiz Rubio: El que vive en esta casa es el señor Presidente (Ortiz Rubio), pero el señor que aquí manda vive en la casa de enfrente (Calles). Cualquier semejanza con la actualidad es fantasía.

rangel_salvador@hotmail.com

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