Opinión

Carta abierta a los diputados queretanos

Por: María del Carmen Vicenciometamorfsis-mepa@hotmail.com

Por el día de reyes, remito esta carta a los diputados queretanos, en especial a María Alemán, mi representante (y con respeto a los no-mirreyes, si los hay):

Señores diputados:

Me dirijo a ustedes con interés de apoyar la construcción de una democracia, capaz de promover una amplia participación ciudadana en todos los ámbitos y no sólo el electoral.

Sin tener una representación formal como la suya, en mi carácter de ciudadana con más de treinta años de experiencia, intentando lograr que el gobierno conozca y atienda los problemas de ciertos lugares olvidados que dirige, creo hablar por un amplio sector de queretanos, que no ha sido suficientemente escuchado, por carecer del poder de los medios (con que si cuentan los grandes consorcios, partidos políticos y gobiernos).

Como saben, el mal desempeño de la clase política nacional ha provocado su grave divorcio con el resto de la población. En su intento por recuperar el respeto, algunos legisladores acuden a la ciudadanía, ofreciéndose como gestores o donadores de varios bienes materiales. Sin embargo, esta estrategia en vez de dar confianza provoca gran confusión, desorden y sospechas de que sólo buscan el voto.

En un Estado democrático, cada legislador debiera atender cabalmente sus tareas, sin desperdiciar tiempo en la autopromoción, la lucha por el poder, o la gestoría (que compete más bien a los delegados). El acercamiento de los diputados a la población, tiene al menos tres propósitos que debieran considerar ustedes, antes de tomar cualquier decisión:

-Consultarla para conocer sus problemas por la falta de leyes, reglamentos o de precisión sobre las sanciones; por su impertinencia o inadecuación a las condiciones del sector al que se dirigen, o por ser injustas y favorecer sólo a unos cuantos.

-Promover su reflexión y recoger sus propuestas, con múltiples debates apoyados por expertos, que permitan comprender las diversas aristas de un problema y las ventajas o peligros de decidir de una u otra forma.

-Informarla, ampliamente y sin ostentación, sobre sus decisiones, las causas y posibles consecuencias.

Con esta carta, solicito pues, a ustedes, que asuman estas responsabilidades y propongo que organicen, diversos foros barriales sobre temas que nos competen a todos:

-¿Cómo rescatar y fortalecer la soberanía del Estado, sus municipios, además de  blindarlos ante tratados impertinentes del gobierno central, que dañan gravemente el tejido social queretano, su identidad, economía, salud y medio ambiente (Consenso de Washington, TLCAN, Acuerdo Transpacífico, etc.)?

-¿Cómo garantizar a nuestra Alma Mater el presupuesto que requiere para realizar óptimamente sus tareas sustantivas,  asegurar que TODAS las instituciones públicas queretanas, de educación y salud, tengan instalaciones dignas, funcionales con equipamiento adecuado y suficiente?

-¿Cómo colocar a profesionales con experiencia y pertinencia en los cargos públicos, en vez de cederlos a los amigos que apoyaron sus campañas?

-¿Cómo impedir la privatización encubierta de los recursos y servicios públicos, con concesiones a consorcios como Aurcana Corporation, Teletón, Higa y muchos más; con la tramposa “autonomía de gestión” (financiera) de las escuelas, o con la “aforización” de los fondos de pensiones?…

-¿Cómo garantizar el bienestar de cada queretano, disminuyendo el abismo entre zonas miserables y “exclusivas”, así como el que surge por condonar impuestos a los grandes consorcios o aumentar, en cambio, el precio del autobús, del predial o el IVA? ¿Cómo concretar para todos, el derecho a la movilidad y a un buen transporte colectivo, en vez secuestrar la obra pública para beneficiar a unos cuantos? ¿Cómo impedir que el gran comercio agreda y supla los espacios públicos?

-¿Cómo emplear los medios masivos en la educación cívica, en vez de aturdir a la audiencia con falaz publicidad comercial, partidista y gubernamental?

-¿Cómo equilibrar los altísimos ingresos de políticos voraces, arbitrarios, soberbios, ignorantes, y faltos de palabra, con los de los semi esclavos (sin contrato ni seguro)? ¿Cómo construir, una democracia real (popular), con la participación de todos?

En espera de su amable respuesta, agradezco su atención.

 

 

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