Bella Ciao

El gas natural y su importancia estratégica

Dentro de las sanciones económicas impuestas a Rusia por parte de los países que integran la OTAN, por la invasión a Ucrania, está la de no adquirir petróleo ruso. En respuesta, Rusia señaló que, si no compraban petróleo, entonces tampoco les vendería gas, por lo que rápidamente la gran mayoría de los países europeos dijeron que sí comprarían el petróleo ruso. Esto muestra la enorme importancia estratégico del gas natural.

Y no podía ser de otra manera. Bosnia, Macedonia y Moldavia dependen al cien por ciento del gas ruso. Serbia, Letonia, Estonia y Finlandia dependen en más del 90 por ciento. Croacia, Eslovaquia y Bulgaria en más del 70 por ciento. Austria y la República Checa en más del 60 por ciento. Alemania y Grecia en más del 50 por ciento. Italia, Lituania, Polonia, Hungría y Eslovenia en más del 40 por ciento. El 24 por ciento del gas consumido en Francia, viene de Rusia.

Así que mientras Estados Unidos, Reino Unido y Canadá se pueden dar el lujo de prescindir del petróleo y del gas ruso, no es lo mismo para la gran mayoría de los países europeos.

Rusia produce unos 10 millones de barriles diarios de petróleo. ¿Quién puede sustituir esa enorme cantidad en el corto plazo? Ya salió Catar a decir que ellos no tienen esa capacidad.

En los países de la OCDE, con datos de 2018, el 53 por ciento de la energía usada en el sector de los servicios proviene del gas natural, dicho energético proporciona el 38 por ciento de la energía que se consume en el sector residencial y el 27 por ciento de lo que se consume en el sector industrial.

Pero, además, hay que recordar que, en 2020, el 23 por ciento de la energía eléctrica generada a nivel mundial se generó a partir del gas natural. En el caso de México fue el 60 por ciento, en el caso de los Estados Unidos fue del 38 por ciento, en Alemania fue del 16 por ciento, en Rusia fue del 46 por ciento y en España fue del 31 por ciento.

Así que no es para nada fácil, en el corto plazo, sustituir el gas natural por otros energéticos.

Y cada quién vela por sus intereses. Italia ya anunció que buscará usar más petróleo y carbón, Alemania ya anunció que postergará el cierre de algunas de sus plantas nucleares. China anuncia que incrementará sus proyectos de energía nuclear. Austria señala que no se sumará al boicot en contra del petróleo y del gas rusos y hasta la mismísima transnacional British Petroleum, señaló que seguirá comprando petróleo ruso, al menos hasta finales de 2022.

En este contexto es mucho más evidente la política energética irresponsable por parte de los gobiernos federales del PAN y del PRI, los que nos llevaron a depender de gas extranjero. Mientras que hasta 1997 éramos autosuficientes en gas natural, a partir de 2010, en el sexenio del panista Felipe Calderón, comenzó un declive en la producción de gas, al mismo tiempo que se incrementaba la demanda, con el resultado de que a finales de 2018, a la llegada del gobierno de la 4T, este país necesitaba importar de Texas, principalmente, más de 5 mil 600 millones de pies cúbicos diarios de gas, de otra manera se paralizaría el país, así como se paralizaron la industria, los comercios, los servicios y las casas en seis estados del norte de la república, en febrero de 2021, ante la negativa del gobernador de Texas de vendernos gas, lo que nos costó, como país, más de 130 mil millones de pesos en tan sólo tres días y medio que duró el apagón provocado por la falta de gas en México.

anbapu05@yahoo.com.mx

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