Bella Ciao

Se termina la refinería de Dos Bocas

El pasado 1 de julio es la fecha oficial de terminación de la refinería de Dos Bocas. Prácticamente, cuatro años después del arrollador triunfo de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones presidenciales de 2018.

La construcción de una refinería por parte del gobierno de la 4T es lo más alejado de una ‘ocurrencia’, como señala la oposición, con una mezcla de ignorancia y de mala fe. Nada más alejado de la realidad pues el rescate del sector energético mexicano estaba ya planteado en el Plan Alternativo de Nación con el que AMLO buscó la Presidencia de la República en 2006. Es decir, 13 años antes de la llegada al poder del gobierno de la 4T.

Recuperar nuestro sector energético fue uno de los grandes reclamos del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, nacido alrededor de 2006-2007.

La herencia neoliberal en términos de refinación de petróleo fue desastrosa. Salinas de Gortari cerró la refinería de Azcapotzalco, pero no la sustituyó con otra. Las últimas refinerías que se había construido en el país fueron la de Cadereyta, Nuevo León y la de Salina Cruz, Oaxaca, en el lejano 1979, es decir, hace más de 40 años.

No es que no necesitáramos gasolinas, diésel, queroseno, asfaltos, combustóleo y otros productos de la refinación. Claro que los necesitábamos, pues la población y el sector de servicios e industrial han seguido creciendo.

Cuando en diciembre de 2018 toma posesión el gobierno de la 4T, se estaban importando casi 600 mil barriles diarios de gasolinas y 240 mil barriles diarios de diésel, con una sangría para el país de 30 mil millones de dólares anuales (600 mil millones de pesos) por lo que era urgente reacondicionar las seis refinerías existentes (que se habían dejado a menos de un tercio de su capacidad) y construir, al menos, una nueva, con el fin de ser autosuficientes en petrolíferos, crear empleos en el país y cadenas industriales de valor, es decir, ganar, ganar.

En un tiempo récord, tres años y medio, se terminó la refinería de Dos Bocas, la que después de seis meses de prueba, entrará en operación a principios de 2023. Ya con la adquisición de la refinería de Deer Park, en Estados Unidos, nos acercamos a la autosuficiencia en diésel y con la operación de Deer Park y Dos Bocas, regresaremos a la autosuficiencia en petrolíferos, autosuficiencia que jamás deberíamos de haber perdido.

En más de 40 años, lo más que pudieron hacer los neoliberales es construir la barda de una ‘refinería’, barda inútil, hoy abandonada a la orilla del circuito norte, ah, pero eso sí, nos costó 12 mil millones de pesos de dinero público. Esto en el sexenio del gobierno de Felipe Calderón.

Es inútil que los opositores se quejen, supuestamente, del costo de la construcción de Dos Bocas, 8 mil millones de dólares, pues esa misma cantidad se gastaron los gobiernos neoliberales dizque para ‘reconfigurar’ tres refinerías, con el resultado tan ineficiente que las tres refinerías ‘reconfiguradas’ producen menos que las no reconfiguradas.

Otra cuenta que no hacen los neoliberales es que una refinería que cuesta 8 mil millones de dólares, en cuatro años, tiene un costo de construcción de 2 mil millones de dólares anuales. Ese costo y el del funcionamiento de Dos Bocas quedarán totalmente amortizados y contribuirá a un gran ahorro de los 30 mil millones de dólares de importación de petrolíferos.

Así que enhorabuena, la autosuficiencia en petrolíferos, va.

anbapu05@yahoo.com.mx

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