Ciberactivos

Influencers y marketing político


Recientemente los influencers han estado de moda, desafortunadamente los escándalos los han puesto en el primer plano de la agenda mediática. Mucho ha tenido que ver la controversia suscitada durante el periodo de veda electoral, donde el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) contrató a decenas de ellos para promover el voto a su favor, violando las disposiciones legales a través de una práctica reiterada.  

Los influencers son producto de la cultura digital, de la capacidad de generación de contenidos de sus usuarios y de la horizontalidad de los medios sociales y su diversificada oferta. Desde el marketing, se puede definir al influencer como aquel que tiene la capacidad de influenciar a un determinado número de personas para que tomen una decisión de compra o de vida; son aquellos que tienen presencia y credibilidad en redes sociales.  

Hoy en día las marcas comerciales recurren a influencers para posicionarse y llegar a nichos de mercado específicos. Los influencers no se mueven en la lógica de los medios convencionales, en donde lo más importante es la fama y la masividad. Muchos de ellos comenzaron haciendo sus contenidos de manera amateur y fueron creciendo gracias a su estilo y capacidad para conectar con los internautas. Su capital es digital, tiene que ver con el número de seguidores y el nivel de ‘engagement’ o interacción con ellos.  

Existen tantos influencers como temáticas posibles; los hay de: moda, belleza, gamers, foodies, travelers fitness. En función de las redes sociales que dominan se les clasifica como: instagramers, youtubers, tik tokers, y tuiteros. A partir del número de seguidores se les clasifica como: nano influencers, los que tiene entre 2 mil y 5 mil seguidores; micro influencers, entre 5 mil y 10 mil seguidores y los mega influencers, de más de un millón de seguidores.  

De acuerdo con su perfil se les denomina: celebrities o famosos a los que utilizan su visibilidad para crear comunidades en las redes digitales, interactuar con sus fans y compartir experiencias; los llamados expertos son especialistas en una actividad o sector determinado; los explotadores se dedican a buscar tendencias y compartir opiniones; los consumidores son aquellos que dan su opinión sobre productos o servicios.  

Los influencers no son simplemente los nuevos líderes de opinión que han remplazado a los personajes reputados de la televisión. Son mucho más que eso, son referentes de estilo de vida y figuras cotidianas que establecen comunicación con sus seguidores a través de un canal directo, sin intermediarios o mediaciones.  

En los últimos años han llamado la atención de los políticos quienes ven en ellos un canal para llegar a los votantes juveniles o a nichos de electores que comparten intereses o perfiles determinados. La política echa mano de las herramientas del marketing digital contactando a estos creadores de contenidos a través de agencias especializadas en comunicación y redes sociales.  

La eficacia de la comunicación política a través de influencers es incierta, pues existen diferentes complicaciones a saber, por ejemplo: el rechazo de los seguidores a contenidos o mensajes que no encuentran congruentes con el perfil de su influencer o con la naturaleza de su canal; la reglamentación creciente a nivel mundial respecto a contenidos políticos pagados en las redes sociodigitales y la falta de interés en contenidos políticos por parte de los jóvenes.  

En México los influencers contratados por el Partido Verde viven una crisis de credibilidad y eventualmente enfrentarán sanciones por parte de la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales, que implicarían desde multas, hasta cárcel.  

Los influencers han llegado a la política -ojalá no para quedarse- pues opinar a favor de candidatos o partidos a cambio de un pago contradice el espíritu de la relación digital entre creadores de contenidos y seguidores, quienes privilegian la autenticidad y la expresión espontánea de las ideas.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba