Familias, género y cuidados

Capitalismo, patriarcado y homolesbobitransfobia

«El capitalismo, además de ser un sistema de producción, ha devenido [en] una construcción cultural» (Valencia, 2010).

Como apuntan algunos exponentes de la teoría crítica, el capitalismo ya no puede entenderse sólo como un modo de producción o un sistema económico, sino más bien como un entramado de socialización que moldea las relaciones sociales en su conjunto. Tiene que ver con un modo de constituir la vida social y también la propia subjetividad de los individuos (Maiso, 2019).

La socialización capitalista, entonces, implica la aprehensión de ciertos valores tales como el individualismo o la mercantilización de prácticamente cualquier aspecto de la vida, la necesidad de consumo y, por lo tanto, el enaltecimiento del aspecto económico como eje rector de la vida.

Es así que, en la lógica capitalista inheréntemente jerárquica, las relaciones de poder no se ejercen únicamente de capitalistas a proletarios, sino que se articula con otros sistemas de opresión donde aspectos como el género, nacionalidad, etnia, clase, entre otros, repercuten en las distintas modalidades de dominación y exclusión social.

La interseccionalidad se ha convertido en la expresión utilizada para designar la perspectiva teórica y metodológica que busca dar cuenta de la percepción cruzada o imbricada de las relaciones de poder (Viveros, 2016). De esta forma, la interseccionalidad da cuenta de los distintos niveles e intersecciones de la desigualdad social, de la jerarquización social o de la falacia de que “ciertos cuerpos valen más que otros”, siendo los más vulnerables aquellos proletarios, femeninos, no colonizados y no sujetos al binarismo, la heteronormatividad y la masculinidad hegemónica.

Es importante decir que todas las opresiones están conectadas y se sostienen por un sistema capitalista-patriarcal que tiene como axioma un binarismo heteronormado que da por hecho la existencia de sólo dos géneros (hombre y mujer) y una especie de arquetipos de lo que es y debe ser la masculinidad y la feminidad.

A este sistema también se le ha nombrado cisheteropatriarcadocapacitista, pues se parte de que no sólo existe una discriminación de clase y opresión patriarcal de género de hombre a mujer, sino que afecta de igual forma a las personas trans, a las personas homosexuales, lesbianas, bisexuales y a las personas con alguna discapacidad.

En este sentido, no es lo mismo ser un hombre rico, blanco, heterosexual viviendo en un contexto llamado “primermundista”, que una mujer trans, pobre, indígena, en el tercer mundo. En este último caso se está más cerca de la violencia sistemática y de la discriminación que del acceso a la justicia y a oportunidades educativas o laborales.

En contextos denominados como “tercer mundo” se recrudece la violencia como resultado del capitalismo gore y de la crisis de la masculinidad hegemónica de “macho proveedor” que se caracteriza por el uso de la violencia, por un lado, como recurso de necro-empoderamiento y, por otro, como herramienta de enriquecimiento rápida en contextos precarios y violentos que puede hacer frente a la desvirilización que pende sobre muchos varones dada la creciente precarización laboral” (Valencia, 2010).

Es así que la homolesbobitransfobia puede leerse como resultado del sistema cisheteropatriarcalcapitalista caracterizado por sustentar una red de opresiones que se da de manera jerárquica interseccional que castiga a los cuerpos más vulnerables que no se ciñen a los discursos hegemónicos.

Las estadísticas mexicanas dan cuenta de esta violencia sistemática donde 10 mujeres son asesinadas diariamente, o donde la esperanza de vida de las mujeres trans es de 35 años, cuando el de la población en general es de 77.

Por último, sólo queda exhortar a todas, todos y todes a que repensemos nuestras formas de mirar y actuar en nuestros contextos cercanos. Que la discriminación en chistes, en sarcasmos, atenta contra la dignidad de las personas, y que esa violencia sistemática mata.

Junio es un buen mes para reconocer la fortaleza de todas, todos y todes que día a día afrontan un mundo muchas veces hostil.

Junio es un mes para seguir avanzando en el reconocimiento de todas las identidades.

Junio es un mes para celebrar la diversidad.

Fuentes:

-Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (2018) Encuesta sobre Discriminación por Motivos de Orientación Sexual e Identidad de Género 2018. México.

-Maisó J. (2019) Socialización capitalista y mutaciones antropológicas. Adorno, el nuevo tipo humano y nosotros. Con-Ciencia Social (segunda época).

-Valencia, S. (2010) Capitalismo gore. Editorial Melusina.

-Viveros V. M. (2016) La interseccionalidad: una aproximación situada a la dominación. Debate Feminista. UNAM. México.

-Xantomila, J. (2020) La esperanza de vida de mujeres trans en México es apenas de 35 años, señala informe. La Jornada. www.jornada.com.mx/2020/08/18/politica/017n1pol

DUDAS O COMENTARIOS favor de dirigirse a la Especialidad en Familias y Prevención de la Violencia de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, al correo electrónico:  especialidadenfamilias@gmail.com

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