Jicotes

DESPUÉS DEL TEMBLOR ¿QUÉ HACER?

Jicotes

CÁLCULO EQUIVOCADO

Tomó posesión Alfredo del Mazo como gobernador del Estado de México, concluye así una de las elecciones más cuestionadas en la historia del país. El despilfarro fue ostensible; el torneo de promesas increíbles llegó al cinismo; el gabinete en pleno y sin pudor se entrometió en la campaña; al final, la compra descarada de votos. La guerra sucia contra los opositores provocaba náuseas hasta en un fontanero.

La elección en Coahuila no tuvo en las trampas esos alcances, pero el amasijo de irregularidades obligaría a repetirlas. El gobierno tampoco cederá en este estado. Los priistas hacen cuentas alegres, piensan que por imponerse en el estado más poblado de la República y en Coahuila, les garantizarán el triunfo en las elecciones presidenciales. Cálculo equivocado, estos triunfos sacados a raja tabla y bajo la consigna de que todo vale, anidarán en el electorado un rechazo más abierto y furioso contra el PRI. El ajuste de cuentas son las urnas.

EL DOLOR EL MEJOR MAESTRO

Es la cocinera de la casa. Desde la mañana me demanda: “Aunque vaya a desayunar fuera, si está en el restaurante a las 11 debe salirse porque hoy se conmemora el aniversario del temblor del 85 y es un simulacro”. Posteriormente al regresar a la casa me explica: “El temblor fue de 7.2 grados, de la escala de Richter”, pero se sintió más fuerte que el de hace 10 días, a pesar de que el otro fue de 8.2 grados porque el otro fue oscilatorio y éste trepidatorio”.

Continúa: “El problema es que estamos en una falla de la tierra que se llama San Andrés, y aquí se mueven mucho unas capas de la tierra que se llaman ‘teutónicas’ y debe procurar no salir porque luego vienen las réplicas”, concluyó.

“Pienso que si yo hubiera tenido estudios, pues apenas terminé la primaria, hubiera estudiado para sismóloga”. La observo admirado y comparto lo que decían los clásicos: Todos somos aprendices y no hay mejor maestro que el dolor.

 DESPUÉS DEL TEMBLOR ¿QUÉ HACER?

¿Qué hacer después del temblor? Uno. Ayudar a sacar a los sobrevivientes de entre los escombros. Dos. Ayudar a curar a los heridos o dar sepultura a nuestros muertos. Tres. Ayudar a los vecinos en sus daños. Cuatro. Colaborar en los centros de acopio. Cinco. Verificar el estado de nuestra casa, escuela, centro de trabajo. Seis. Demandar la opinión de expertos para saber si la construcción exige de alguna enmienda o es inevitable la destrucción. Siete. Deslindar responsabilidades, muchos de los edificios que vimos colapsarse eran evidentemente mal construidos. Vamos a remover escombros pero también las leyes. Ocho. Sancionar a constructores y funcionarios públicos que por corrupción permitieron irregularidades en las obras. Nueve. Dar gracias a Dios, o en quien crean, por salvarse. Diez. Volver a empezar, siempre volver a empezar, sin olvidarse que lo más importante es la vida, la vida que debemos de continuar.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba