Jicotes

¡AQUÍ MANDO YO!

Lo aberrante es decir ante los empresarios que si ellos pagan se hará en Texcoco; lo inaceptable es el desprecio a la crítica; lo que indigna es hacer creer que la gente va a decidir cuando ya se había tomado la decisión.

¡AQUÍ MANDO YO!

Había un diputado local en Sinaloa de apellido Magallón que nunca se comprometía en nada; sus compañeros se habían cansado en forzarlo para que tomara partido sobre algún dilema y habían fracasado. Tuvo la desgracia de estar en una cantina en medio de dos diputados que discutían, uno de ellos sacó la pistola y mató al adversario. ¿Cómo hacer para que Magallón no esquivara la verdad? Idearon hacerle preguntas que sólo admitían un sí o un no, ¿Estaba Usted en la cantina con los diputados fulano y zutano? “Sí”. ¿Escuchó que discutían? “Sí”. ¿Vio cuando el diputado fulano sacó la pistola y disparó? “Sí, lo vi, pero no me consta”. Dos preguntas a López Obrador ¿Prometió  que el aeropuerto de Texcoco seguiría después de revisar las licitaciones? ¿Prometió ante los empresarios que Texcoco sería el aeropuerto si ellos lo pagaban? Con mínima ética respondería que sí, pero de nada valdría, pues finalmente diría: “Sí lo prometí, pero aquí mando yo”.

MEDIOS Y FINES

Bajo la cascada de críticas contra la consulta, los simpatizantes de López Obrador, con voz apenas audible y trémula, la defienden diciendo que es mejor una consulta, aunque sea una farsa, a no hacer consulta. El argumento es ramplón, es tanto como que una doncella casta pura decidiera aceptar ser violada con tal de tener una experiencia sexual. Lo que queremos los mexicanos es que se tome en cuenta la opinión de la gente, pero no se puede impulsar su participación con medios -como la consulta- oscuros, discrecionales, tramposos, discriminadores, manipuladores, hipócritas; poco serios. La democracia se forja en la transparencia, la legalidad, el respeto a la ley, la certeza, la universalidad; la ética política. Desde que apareció la tesis atribuida a Maquiavelo de que el fin justifica los medios, ha sido rechazada, pues los medios trascienden a los fines; imposible separarlos. El fin justifica los medios es querer poner la carreta delante de los caballos.

EL VELO PARA CUBRIR LA METIDA DE PATA

Se ha recurrido a diversos argumentos para desacreditar a los que han criticado, me incluyo, la decisión del aeropuerto. Se dice que somos “fifí” o amarillistas; que tenemos intereses económicos en Texcoco; que no simpatizamos con que se le consulte a la sociedad; que estamos en contra de que el poder político se imponga a la élite empresarial. El velo de insultos y calumnias para salir del paso de una gran metida de pata. Personalmente no tengo argumentos técnicos ni económicos para decidir cuál es la mejor opción. Lo aberrante es decir ante los empresarios que si ellos pagan será en Texcoco; lo inaceptable es el desprecio a la crítica; lo que indigna es hacer una consulta manipulada y hacer creer que es la gente la que va a decidir cuando ya se había tomado la decisión. Lo que no se puede dejar pasar, aunque López Obrador le quiera dar la vuelta a la hoja, es querer gobernar con insultos a la crítica, mentiras y burlándose del  pueblo.

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