Promover entre menores, reflexiones sobre las crisis hídrica y alimentaria IV

¿Cómo promover la lectura crítica de la realidad que pretende la NEM, en condiciones tan adversas como las de la mayoría?
Para hacerlo, el magisterio requiere: *concebir su profesión como proyecto de vida, más que simple empleo, *empatía con la niñez, *condiciones laborales dignas, *suficiente tiempo para cultivarse, *múltiples opciones de capacitación/actualización y *redes de apoyo profesional permanente (p.e. las de Educación Alternativa, que por décadas en México practican la lectura crítica/creativa, como hizo la Casa de Vinculación Social de Carrillo Puerto, por más de 10 años).
Comparto aquí algunas estrategias que activamos en talleres para menores (de 5 a 16 años) de barrios urbanos populares.
A diferencia de lo que se dice de ellas/os: -que “no atienden, ni tienen disciplina, ni gustan de estudiar”, etc.-, ahí reconocimos que sí pueden comprometerse con el estudio de temas complejos como la crisis hídrica y otros.
El buen éxito implicó articular varias condiciones: la concepción pedagógica, el perfil y la organización del equipo instructor (al que podían integrarse familiares y estudiantes universitarios); su metodología didáctica y técnicas grupales; el plan de trabajo; el diseño o selección de materiales…
He aquí algunas pistas:
El marco del trabajo/juego (Freinet): Convocamos a las/los chicos a participar como colegas eco-detectives en un centro de investigación científica/periodística.
El encuadre: Acordamos la guía de convivencia, con temas no negociables (respeto mutuo, tiempo libre, no comida chatarra…); comisiones cooperativas (animación, registro, ecología, seguridad y tiempo); evaluación en asambleas y múltiples opciones de comunicación.
Provocación del deseo o curiosidad: Partimos de preguntas generadoras, cuentos de ciencia ficción o monstruos, noticias, videos reales y actividades desafiantes (p.e. acertijos o textos en clave para descifrar).
Atención a la asimetría relacional: Invitamos a asumir sus diferentes niveles de experiencia, saberes o habilidades y a ubicarse en el que concibieran más adecuado (no sólo por edades), evitando el trato de “inferiores” o “superiores” y buscando subir de nivel. También apoyamos el acceso al lenguaje científico.
Promoción de varios tipos de lectura: Partimos de su experiencia previa, viva y directa: -¿Qué hacen en tu casa cuando no hay agua por semanas o cuando las calles se inundan?– Inferimos causas y consecuencias, distinguiendo entre: sentimiento, pensamiento y acción; creencia, hechos, chisme, opinión (argumentada o no); saber popular, información “fake”, hipótesis y ciencia. Invitamos a discutir y contra argumentar (sin personalizar) para hallar la mejor explicación.
Didácticas específicas: Ofrecimos un buzón de preguntas; elaboramos un “palabrario” de términos nuevos (pues no se trata sólo de jugar sino de construir conceptos y categorías); hicimos recorridos y mapeos temáticos (domésticos y barriales), para ubicar buenas prácticas (como el reúso en el WC) o nocivas (como barrer calles con manguera); visitamos espacios clave con guías de entrevista, observación de objetos, fenómenos y experimentos, uso del microscopio; comparamos costos de productos, no en $, sino en litros de agua (1Kg de carne/1Kg de lentejas), etc.
Compromiso social: Propusimos soluciones/ecotecnias; recreamos cabildos; llevamos oficios a varias dependencias; publicamos la experiencia ante la comunidad o en redes, etc. Esto último resultó especialmente motivante, al ver que el trabajo/juego es serio y no sólo simulacro.
-“Ya entendí ese grafiti de: ‘No es sequía es saqueo’, pero ¿cómo parar a los acaparadores?”-, comentó una chica de 13 años”.-“Pues eso ya les tocará a los grandes; nosotros a lo nuestro”-, respondió otra de 10.
La derecha -que presume de “neutra”- llama “ideológica” a esta forma de educar, pues inevitablemente visibiliza las graves desigualdades.
¿Cómo superar el desánimo, al constatar las causas profundas de la crisis hídrica y al advertir que las micro soluciones en los microespacios son insuficientes?
(Continuará sobre la crisis alimentaria)
aric.vicencio@gmail.com



