Punto y Seguido

Escohotado

Los penúltimos días de Escohotado es un libro escrito por Ricardo Colmenero, producto de una larga entrevista con el filósofo octogenario Antonio Escohotado. En todas las páginas se desparrama la decadencia del cuerpo conviviendo con una inteligencia alegre, atenta. Un abanico de temas en más de trecientas páginas:

-Uno puede hablar mal del “Che” sin alterar la venta de camisetas con su estampa, ni trastocar gran cosa el universo emocional del fanático. Siempre ha sido época del culto a la incoherencia, aunque en la actualidad agravado por la cómoda entrega a la posverdad. Se sabe que el “Che” fue un verdugo profesional, que persiguió ferozmente a los gays; luego vemos personas celebrando y militando a favor del orgullo gay con una camiseta del “Che” encima.

-En política, el principal error que puedes cometer es estar todo el rato mirando al amo, mirándolo con los ojos, con el corazón y con los pensamientos, esperando a ver qué ordenan sus palabras. No te importa vivir en patología nerviosa propia de neuróticos profundos. No hay nada más dañino para el ser humano que obedecer sin razón. Dañino para el que obedece y dañino para los demás.

-La palabra es antigua: adulador. Los viejos sabían que el adulador es el principal enemigo de las personas.

-El viejo Antonio Escohotado le escribió un email a Pablo Iglesias:

Pablo:

Como ciudadano te tengo que llamar la atención. Si no vas a hacer carrera política bien por ti. Pero si vas a tener carrera política voy a ser tu enemigo a muerte hasta que estudies una serie de cosas. Para empezar, tienes que saber de economía. Para mi es inconcebible que llegues a mandar con las nociones que tienes de economía. Es inconcebible. ¿Cómo es posible que no sepas derecho? Si vas a seguir y quieres ostentar en política tienes que saber derecho, si no, es una irresponsabilidad total, si no, eres un criminal, un enemigo público. No puedes ocupar cargos públicos si no tienes idea de la materia que estás tratando.

-Los medios de comunicación son una mezcla de catastrofismo y sectarismo. El catastrofismo vende, el sectarismo parasita.

-Lujuria del intelecto: HBO retiró “Lo que el viento se llevó” por ser una película racista; luego la recuperó añadiendo una explicación de su contexto histórico. Disney hizo lo mismo con “El libro de la selva”, luego con “Dumbo” por una escena supuestamente racista con unos cuervos. También “Peter Pan”, por su forma de representar a los nativos americanos. Finalmente “Los Aristogatos”, por el estereotipo asiático de los dos siameses.

-El famoso ruso Iván Pávlov demostró que podía condicionar respuestas entrenando a un ser vivo para que reaccionara en forma automática ante un estímulo repetitivo. Experimentó con perros. Hacía sonar una campana antes de alimentarlos y así los condicionó a relacionar dicho sonido con la acción de comer. Pávlov era monárquico y reaccionario.

-Lenin siempre respetó a Pávlov. Sus camaradas exigían que lo fusilara o que lo cocinara vivo. Lenin sonreía amenazador y contestaba: el reflejo condicionado que ha inventado Pávlov es lo que va a permitir que el materialismo dialéctico prospere y se apodere del planeta.

-¿De qué vive un gobernante populista? De eso, del reflejo condicionado. Por ejemplo, el reflejo condicionado del enemigo. Si no hay enemigo, pues se inventa, das a la campana y a salivar el pobre perro, las pobres mascotas. Porque sin enemigo las mascotas se transforman en personas, empiezan a mirar, a apreciar su independencia y el placer del conocimiento, descubren su propio espíritu. A las mascotas les sienta bien la privación de derechos elementales, la agresividad compulsiva, la discordia las hace sonreír. -Aprender significa desaprender, saber y aceptar la propia equivocación.

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