Punto y Seguido

Marina Ivanovna Tsvietáieva

Punto y seguido

(Nota previa para leer mejor. Tsvietáieva escribió: “La violación de la forma – es un exceso. Yo lo hago continuamente en los versos, si fuera más joven, ¡lo haría continuamente en la vida!”. Violar la forma consiste, creo, en usar ¿arbitrariamente? los signos de puntuación, especialmente del guion, que le sirve para dar una mayor precisión emotiva a sus ideas, le ayuda a respirar y a emitir, con esta pausa, un mensaje más elocuente que el que expresaría con las palabras.)

 

1941, Marina Tsvietáieva se ahorcó.

Su adorada Alemania bombardea su querido Moscú.

Sus viejos amigos, asustados y serviles al poder, se le apartan.

Los periódicos la acusan.

Y no hay nada que comer:

 

-¿Para qué la serpiente cuando existe Eva?

-Hay mujeres quienes por cuestión de honor no tuvieron ni amigos ni amantes: los amigos se convirtieron demasiado pronto en amantes, los amantes – en amigos.

-Una mujer mediocre: cuando no ama (a nadie), y cuando la ama alguien a quien ella no ama.

-¡Cuántos besos maternales van a parar a cabezas no infantiles – y cuántos no maternales a cabezas infantiles!

-Amar – ver a un hombre tal como lo hizo Dios y no como sus padres lo engendraron. No amar – ver a un hombre tal como lo engendraron sus padres. Dejar de amar – ver en su lugar: una mesa, una silla.

-Es mejor perder a una persona por completo, que conservar- la en una centésima parte.

-La muerte es terrible sólo para el cuerpo. El alma no la razona. Por eso, en el suicidio, el cuerpo es el único héroe.

-La pasión sexual es ante todo – un incendio del alma.

-El heroísmo del alma – vivir, el heroísmo del cuerpo – morir.

-En la casa del moribundo no se llora, y si lloran – se esconden. En una casa donde alguien ha muerto se llora amargamente. El primer ruido – el de las lágrimas.

-Precisamente para los sentimientos se necesita tiempo, pero no para el pensamiento. El pensamiento – es un relámpago, el sentimiento un rayo proveniente de la estrella más lejana.

-Toda vida es un borrador, incluso la más fácil.

-La calma sin entusiasmo resulta ser – aburrimiento. El entusiasmo sin calma – melancolía.

-Es tiempo de ardientes arbitrariedades -de calladas peticiones. Es tiempo de hermandades sin tierra. Es tiempo de orfandades sin fronteras.

-¡Somos los peones del tablero! Y alguien juega con nosotros.

-Cuando a la gente, amontonándola, la despojan de su rostro, primero se convierte en rebaño, después – en jauría.

-La estupidez es tan heterogénea y multiforme como la inteligencia, y tanto en la una como en la otra todo son antagonismos. Y la reconoces, al igual que a la inteligencia, por el tono.

-Tomar es una vergüenza. ¡No! Dar es una vergüenza. El que toma, ya que toma, es obvio que no tiene; el que da, ya que da, es evidente que tiene. Y esta confrontación del tener con el no tener… Se tendría que dar de rodillas, como piden los mendigos.

-Amigo, ni nacionalidades ni estamentos. Existen dos razas: la divina y la salvaje. Los primeros siempre escuchan música, los segundos, nunca. Los primeros son – amigos, los segundos – enemigos. A propósito, existe aún una tercera: aquellos que escuchan música una vez por semana – “los conocidos.”

-¡La amistad! Última intriga de las entrañas no castigadas del todo.

-La falta de la sal provoca el escorbuto, la del azúcar – la tristeza.

-Para la completa coordinación de las almas es necesaria la coordinación de la respiración, ya que, ¿qué es la respiración si no el ritmo del alma? Así, para que las personas se comprendan unas a otras, es necesario que caminen o se acuesten una junto a otra.

-Las mujeres aman el amor – no a los hombres, los hombres no aman el amor sino a las mujeres. Las mujeres nunca cambian. Los hombres – siempre.

-Para estar en completa armonía con una persona es necesario no depender de ella.

-Entre el cielo del espíritu y el infierno de la especie, el arte es el purgatorio del cual nadie quiere partir hacia el paraíso.

-Es lo mismo que si una persona, habiendo perdido la esperanza de encontrar el oro del Rhin, declarara que en el Rhin no existe ningún oro y se dedicara a la alquimia.

-Así como un pobre no puede batir en un cuenco de crema doce docenas de yemas de huevo y rociarlo todo con un cuarto de ron jamaicano, así tampoco el pobre en poesía puede sacar de sí, por arte de magia, el material que no posee el talento. Lo que queda son ges- tos vacíos sobre cacerolas vacías.

-Todo el misterio consiste en relatar los acontecimientos actuales tal como si hubieran sucedido 100 años atrás, y los que su- cedieron hace 100 años como si fueran actuales.

-El poeta no tiene que tener “rostro”, tiene que tener voz, su voz – es su “rostro”.

-El poeta: un cierto orden espiritual y un cierto don verbal.

-La violación de la forma – es un exceso. Yo lo hago continuamente en los versos, si fuera más joven ¡lo haría continuamente en la vida!

-Lo escandaloso de la vida privada de por lo menos la mitad de los poetas es sólo la purificación de la otra vida: para que allí haya pureza.

(Ver, Locuciones de la Sibila (2008), en línea; Vila-Matas, La galaxia Tsvietáieva. letraslibres febrero 2000)

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