Poder impotente


De Roger Bartra tenemos la tesis del regreso a la jaula. La pregunta es si alguna vez salimos de ella:
-Las tres grandes transformaciones ocurridas previamente a la cuarta fueron la Independencia, la Reforma y la Revolución. Si se necesita una cuarta transformación es porque las tres anteriores no dieron el ancho y, si sirven de referente a la actual, pues ya podemos imaginar.
-Podría suceder que el desconcierto acabe generando una tensión crítica que resulte en ocurrencias inesperadas e imprevisibles del presidente y su grupo gobernante. La confusión acaba provocando un efecto paradójico: un poder impotente.
-Se quiere medir el bienestar y no tanto el crecimiento. La vacuna para enfrentar la crisis económica consiste en ahorrar y apoyarse en el aumento de las remesas que llegan de los mexicanos que trabajan en Estados Unidos.
-Los logros del gobierno de López Obrador son minúsculos y no significan una gran transformación. Muchos contienen un fuerte ingrediente clientelar, ya que la masa de ayudas contribuye a expandir una amplia base para sustentar la popularidad del presidente.
-La masa de ayudas económicas que fluye bajo diversas formas hacia la población pobre, que obviamente es muy bien recibida, dificulta ver la dirección que está tomando la política económica.
-Hay en México un empresario favorito del régimen: el multimillonario Ricardo Salinas Pliego, dueño de TV Azteca y de una cadena financiera encabezada por el Banco Azteca y el grupo Elektra.
-La confusión nacional es muy grande y proviene de las brumas que están en la cabeza del presidente. Para entender esto hay que advertir que López Obrador tiene una idea obsesiva que ha repetido hasta la saciedad: “la corrupción es la causa principal de la desigualdad y de la tragedia nacional que padecemos”.
-En realidad, hay que invertir la idea: la desigualdad es una de las causas de la corrupción. La desigualdad auspiciada por la economía capitalista -especialmente si se trata de un capitalismo clientelar de cuates- fomenta la corrupción.
-En una sociedad donde gran parte de la población está sumida en la pobreza y la miseria, la gente apenas puede levantar la cabeza para protestar o vigilar a las élites, pues toda su atención está dirigida a sobrevivir.
– La expansión de una clase media educada puede contribuir al combate contra la corrupción, lo mismo que un sistema judicial decente y una policía bien capacitada.
-El presidente está poseído por la equivocada idea de que la corrupción inherente, según él, a la política neoliberal es la causante de la desigualdad. Al mismo tiempo, está convencido de que la corrupción puede ser atacada mediante la austeridad.
-El presidente quiere que la burguesía pase por el colador de su moralina depuradora para que, una vez lavada de sus pecados neoliberales, se convierta en una clase empresarial pura, alejada de la globalización y orientada por los sanos valores nacionalistas. No quiere reformar, sino purificar. ¿Existe un sistema capitalista limpio y puro?
-El flujo de ayudas a la población es necesario y benigno, pero sería sano que se canalizase a través de órganos o instituciones y no como dádivas que caen del cielo presidencial.
-El problema con el populismo de López Obrador es que espanta a los capitalistas sin ofrecer ninguna alternativa real. El resultado es la confusión tras haber colocado obstáculos inútiles al proceso económico y lastimado las inversiones con un propósito político dirigido a ampliar el autoritarismo.