Punto y Seguido

Prefijo fantástico

El “prerreloj” es uno de los mayores avances tecnológicos. Es un aparato que da la hora justo un minuto antes de que suceda.

Mientras sucede la gran transformación, se multiplican las actividades sugeridas en internet para que el tiempo no pase en vano (aunque a veces sea recomendable). Una de esas actividades la sugirió el escritor Alberto Chimal, obviamente, para provocar escribir. El juego es sencillo, a una palabra se le agrega un prefijo y lo que sigue le toca a la imaginación:

Arael

Microcafélecto Es la experiencia mínima de placer en grano que combina oscura nostalgia de raíz, pasión rojo cereza y fuerte aroma personalísima crítica literaria que cabe un un sorbo de intelectualidad.

Osvaldo Fabian Elizondo García

Los pirosaurios habitan en cráteres volcánicos, únicos sobrevivientes tras la caída que acabó con el resto de los dinosaurios se alimentan de lava y miden de 10 a 15 centímetros.

Carmen Maqueo

Antipanda, cápsula maravillosa que se toma por las mañanas y previene ese mal hábito de estar comiendo a todas horas, justo como los pandas acostumbran hacer. Se pide en línea.

Alberto Chimal

El decagato es un felino que, cuando se enoja, se multiplica en exactamente diez gatos, todos diferentes, exigiendo comida y haciendo un concierto de maullidos perfecto, es decir, intolerable. (Vendo uno; que alguien me lo compre. Por favor.)

Regia71

El parsigato es un gato que en las mañanas, cuando un gato común y corriente es persistente y necio al pedir alimento, acepta gustosamente un ñooooo o un dame 5 minutitos más.

Emanuel

El “prerreloj” es uno de los mayores avances tecnológicos. Es un aparato que da la hora justo un minuto antes de que suceda.

Iván Javier Meneses

Contrario a lo que se cree, el aerobúfalo no es tanto como un mamífero cornamentado volador, sino como una mariposa gigantesca.

Sharon Barcs

Antecadáver somos todos nosotros tratando de existir.

Gise

La infrajirafa vive bajo tierra, pero si eres afortunado la podrás ver asomar la cabeza.

Tete Gar

El endosombrero no es el objeto para usar sobre la cabeza, es el que permite dejar los pensamientos obsesivos en él y sobre la mesa.

De la memorable El cuento Revista de Imaginación, con Edmundo Valadés en mente

Rudyard Kipling

Yo tenía prisionero a un jefe afgano. El prisionero ensayó en corromperme enviandome con mi ayudante dinero, caballos y una muchacha de Cachemira. No pude dominarme. Me enfurecí delante del jefe afgano, pero cuando se hubo retirado, no resistí y di besos a la muchacha.

Margo Glantz

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