Punto y Seguido

Rusia (México)

Lunes 2 de julio de 2018, con resultados electorales y una sorprendente paz social, ver el futbol de México contra Brasil, el resultado que impide seguir ilusionados. Así es la democracia y, se sabe, el fut y la democracia no se llevan. Ser descalificados trae el beneficio de disfrutar más el resto de los partidos. También probar pequeñas muestras de crónica sobre y literatura rusa:

Karl Ove Knausgård

-Pocas cosas son tan hermosas como la vana esperanza.

-La historia es una pesadilla de la que estoy tratando de despertar, escribió Joyce. En ningún lugar eso es más cierto que en Rusia.

-Y sin embargo las historias alternativas, ésas que las autoridades no quieren que se afiancen, las que hablan del abuso de poder y la opresión, de vivir en una dictadura donde la esperanza del futuro ha desaparecido, ésas también se han estandarizado.

-Vivir en un mundo incompleto. Vivir en un mundo lleno de huecos. Con todas esas preguntas que nunca podías hacer.

– Nuestra identidad está moldeada por historias sobre nuestra propia historia, sobre nuestra historia familiar, sobre la historia de nuestra gente o de nuestro país. ¿Qué pasa cuando una de estas historias creadoras de identidad no encaja? De pronto resulta que no eres quien creías que eras. Entonces, ¿quién eres?

-Primero que nada, es importante entender que las autoridades no poseen una ideología única, coherente. Utilizan elementos de todo tipo de áreas diferentes: si funcionan, lo toman. Necesitan una cortina de humo para encubrir el hecho de que no son nada más que una banda de cleptócratas.

Dostoievski

-En mi destino tenía que producirse algo radical y definitivo. Así debía ser y así sería. Por ridícula que pareciese esta idea de esperar tanto de la ruleta, todavía más ridícula es la opinión vulgar, tan generalizada, de que esperar algo del juego es estúpido y absurdo. ¿Por qué el juego es peor que cualquier otro modo de adquirir dinero, que el comercio, por ejemplo? Es verdad, de cien gana uno; pero ¿qué me importa a mí?

Turguéniev

-Nada libera tanto al ser humano como el conocimiento, y en ninguna parte es más necesaria la libertad como en el terreno del arte y de la poesía: no en vano, incluso en el lenguaje oficial, a las artes se las llama “libres”. ¿Acaso puede un hombre “agarrar”, “atrapar” lo que le rodea si se siente atado en su interior?

Solyenitzin

-Durante el registro no hay nada sagrado. Cuando detuvieron a Inoshin, maquinista de tren, había en el cuarto un ataúd con un pequeñito, que acababa de morir. Era su hijo. Los juristas volcaron el féretro, apartaron el cadáver y buscaron también dentro de la caja. Sacan a los enfermos de las camas y les quitan las vendas de las heridas. […]

-El epicentro del arte es sereno y purificador, su periferia es altanera y enojona.

-Yo creo que no hubo debates, hubo debacles.

Hace años que quería mostrar a quienes leen Punto y seguido, un viejo poema que, a manera de epígrafe, abría las puertas del libro Para comprender la historia, de Juan Brom. Poco recuerdo de las lecciones, pero el poema de Brecht, con afectos y aversiones, se me quedó grabado. Puede hoy ser pertinente:

Preguntas que un obrero lee

¿Quién construyó Tebas, la de las siete puertas?

En los libros se mencionan los nombres de los reyes.

¿Acaso los reyes acarrearon las piedras?

Y Babilonia, tantas veces destruida, ¿quién la reconstruyó otras tantas?

¿En qué casas de Lima, la resplandeciente de oro, vivían los albañiles?

¿Adónde fueron los constructores la noche que terminaron la Muralla China?

Roma la magna está llena de arcos de triunfo.

¿Quién los construyó?

¿A quién vencieron los Césares? Bizancio, tan loada,

¿acaso sólo tenía palacios para sus habitantes?

Hasta en la legendaria Atlántida,

la noche que fue devorada por el mar,

los que se ahogaban clamaban llamando a sus esclavos.

El joven Alejandro conquistó la India.

¿Él solo?

César venció a los galos;

¿no lo acompañaba siquiera un cocinero?

Felipe de España lloró cuando se hundió su flota.

¿Nadie más lloraría?

Federico Segundo venció en la Guerra de Siete Años.

¿Quién más venció?

Cada página una victoria.

¿Quién guisó el banquete del triunfo?

Cada década un gran personaje.

¿Quién pagaba los gastos?

Tantos informes,

tantas preguntas.

Bertolt Brecht

(Ver `Panini de literatura rusa` en la página electrónica de la revista Nexos)

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