Sólo para nostálgicos

Benito Pablo Juárez García

Toda persona que se desenvuelve en el ambiente político, deportivo, artístico, tiene seguidores que lo defienden y detractores que lo critican.

De los políticos hay mucha tela de donde cortar, incluyendo a los héroes, algunos pasajes son producto de la fantasía o bien de verdades o mentiras a medias, pero otros son auténticos que por el tiempo se han olvidado y sólo quedan en el recuerdo de unos cuantos, que al relatarlos quienes los escuchan ponen en duda su autenticidad.

En la historia de México hay personajes que defendieron al país de enemigos internos y de enemigos externos con invasión al territorio nacional. Es el caso de Benito Juárez, quien se enfrentó al imperio de Maximiliano de Habsburgo, y logró restablecer el gobierno republicano, autor de ‘Las Leyes’, logró la separación de la Iglesia y el Estado, lo que le provocó serios enfrentamientos con los jerarcas católicos, y pareciera que eso quedó en el olvido.

Pero no, en 1945 fue creado el Partido Fuerza Popular (PFP) de filiación ultranacionalista y católica e inspirado en los movimientos fascistas europeos, el 13 de mayo de 1946 obtuvo su registro, era el brazo político de la Unión Nacional Sinarquista a través del cual se lucharía por el poder local, regional y nacional. El PFP participó en coalición con el Partido Acción Nacional en elecciones locales.

El 19 diciembre de 1948 se llevó a cabo un congreso del Movimiento Sinarquista y al mediodía,  al término los delegados se reunieron en el Hemiciclo a Juárez, ahí los oradores en sus discursos criticaron a Miguel Hidalgo, al gobierno del presidente Miguel Alemán y a Benito Juárez, al filo de las cuatro de la tarde mientras el orador decía “No queremos verlo, ni que nos vea” refiriéndose a Benito Juárez, un hombre subió al Hemiciclo y a la estatua de Juárez le colocó un capuchón negro, el orador señaló que el acto era simbólico, porque con el capuchón sobre la cabeza de Juárez quedaba cubierta una de las etapas de ignominia y desvergüenza de la historia patria,  los asistentes hicieron el saludo fascista y cantaron su himno.

Por esta acción al Partido Fuerza Popular le fue retirado el registro.

Al siguiente año -1949- el gobierno organizó un acto de desagravio y se declaró día festivo en el calendario cívico. 

Y un acto de provocación por el aniversario del nacimiento de Benito Juárez, se dio el 21 de marzo de 1997, cuando en la asta bandera del zócalo de la CDMX, la bandera nacional estaba a media asta y al revés. La Secretaria de Gobernación inició una investigación que terminó…sin culpables.

Cuando en el 2000 el panista Vicente Fox llegó a la Presidencia de la república, ordenó que en su despacho en la parte alta de la residencia oficial de Los Pinos retiraran el cuadro de tamaño natural de Benito Juárez, donde aparece de pie, portando la banda presidencial, apoyando la mano derecha sobre la Constitución de 1857, y a su espalda se aprecia la silla presidencial, y en la mano izquierda tiene un guante blanco. El cuadro fue pintado por Enrique Delauney en 1889, con base en un original de Tiburcio Sánchez de la Barquera hecho en 1858.

Y el secretario de Gobernación de Fox, Carlos Abascal Carranza, se afanó en borrar de la memoria popular el recuerdo de Juárez y de otros héroes de la historia. No hay que olvidar que Carlos Abascal fue hijo de Salvador Abascal Infante miembro de la Unión Nacional Sinarquista.

Y en mayo del 2001, Carlos Abascal se molestó porque a su hija que cursaba el tercer año de secundaria le dejaron de tarea leer el libro Aura de Carlos Fuentes, y exigió que se tomaran medidas contra la profesora del colegio de monjas Félix de Jesús Rougier. La dirección de la institución manifestó que el libro no se apegaba al programa propuesto por la Secretaría de Educación y despidieron a la profesora Georgina Rábago.

Y los nostálgicos consideran que el fanatismo de cualquier índole no es buen consejero.

rangel_salvador@hotmail.com

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