Sólo para nostálgicos

Capacidad de asombro

La noche del 30 de octubre de 1938, el actor Orson Welles adaptó a la radio la novela La guerra de los mundos, escrita en 1898 por el inglés H.G. Wells, que trata de la invasión de extraterrestres —marcianos—, lo que provocó pánico entre los habitantes de Nueva Jersey y Nueva York.

Previamente, la estación de radio había informado que era una transmisión de Orson Welles y del Mercury Theatre. en su programa On the Air, de la CBS.

El programa inició a las ocho de la noche:

“Buenas noches, señoras y señores. Desde el Salón Meridian en el Hotel Park Plaza de Nueva York, escucharán a la orquesta de Ramón Raquello.

Señoras y señores, interrumpimos nuestro programa de baile y música para trasmitirles un boletín especial de la Intercontinental Radio News. A las 7:40 horas de Chicago, el profesor Farrel del Observatorio de Monte Jeanings comunica de varias explosiones de gas incandescente a intervalos regulares en el planeta Marte…Señoras y señores debo comunicarles una grave noticia -Por increíble que parezca, tanto las observaciones de los científicos como la evidencia de nuestros ojos nos demuestran que seres extraños que se han descrito son la vanguardia de un ejército invasor procedente de Marte”.

En esa época la radio era el medio para escuchar música y noticias, por lo que la gente que no escuchó el inicio de la trasmisión la creyó. Se estimó en un millón de radioescuchas y muchos fueron presa del pánico, abandonando sus casas y colapsando carreteras, estaciones y comisarías de policía.

A los cuarenta minutos de trasmisión Welles y su equipo recordaron por segunda vez a los radioyentes que la obra se trataba de una obra de ficción, adaptación con motivo de la noche de Halloween. Sin embargo, para entonces algunas personas habían entrado en pánico, subido a sus autos y huían convencidas de que sus ciudades eran invadidas por un ejército de alienígenas.

El fin del mundo había llegado, en algunos pueblos se produjeron momentos de gran tensión, donde un grupo de personas de Grover’s Mill dispararon sus armas al tanque de agua de su ciudad creyendo que se había transformado en una “máquina de guerra marciana gigante”.

La policía trataba convencer a los asustados ciudadanos de que bloquearan caminos y carreteras, de que habían sido víctimas de un engaño. Ningún marciano de enorme cabeza había bajado a visitarnos.

El talento de Orson Welles, y el poder de sus palabras fueron la causa del pánico colectivo que ha pasado a la historia.

La narración de la invasión marciana fue recreada con ingeniosos trucos y efectos especiales que la histeria colectiva continuó a pesar de los avisos que se hicieron durante la transmisión informando a los oyentes de que nada de lo que escuchaban era real.

Fenómeno extraordinario, la narración del actor Orson Welles traspasó la fina línea que se encuentra en los medios entre la realidad y la ficción.

Al día siguiente los periódicos publicaron en su primera plana el suceso como un falso boletín de invasión extraterrestre.

Y por extraño que parezca, en la actualidad aún existen personas que se dejan sorprender por informaciones trucadas que aparecen en las redes sociales, las consideran reales y las trasmiten a sus compañeros de la red.

Si bien la capacidad de asombro ha desparecido en muchas personas, hay quienes creen todo lo que leen o ven la televisión y en las redes.

Y los nostálgicos creen que la capacidad de asombro no se debe perder, pero tampoco el juicio para diferenciar la realidad de lo falso.

rangel_salvador@hotmail.com

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