Sólo para nostálgicos

Muralismo en México

En el gobierno de Álvaro Obregón (1920-1924) se creó la Secretaria de Educación Pública el 25 de julio de 1921 y el primer secretario fue José Vasconcelos, quien decidió que los muros fueran pintados por Diego Rivera, realizados entre 1923 y 1928. Los murales en los patios del edificio central de la SEP constituyen una alegoría de la Revolución Mexicana.En el Patio del Trabajo, Rivera representa a campesinos y obreros trabajando, escenas de mineros y trapicheros; incluye, también, a las mujeres trabajadoras como la maestra rural. Destacan en la planta baja de este patio la “Liberación del peón” y “El abrazo”, donde minero y campesino se funden en una figura. En el Patio de las Fiestas, el pintor plasmó las más representativas festividades populares religiosas y cívicas de México. Destacan en la planta baja el Baile del Venado, el Día de Muertos y la Quema de los Judas.

En 1935, en el gobierno de Lázaro Cárdenas, se le encarga a Diego Rivera pintar los muros de Palacio Nacional. Los murales están en la escalera principal del Patio Central, distribuidos a lo largo del corredor norte y en un tramo del corredor oriente del primer piso del mismo patio. Diego expone la visión de la historia de México desde la época prehispánica hasta el ideal de la transformación de la sociedad capitalista a una socialista a través de la representación de la lucha armada de campesinos y obreros.

Diego Rivera es un exponente del muralismo, cuyos trabajos están repartidos por varios lugares de Ciudad de México como el antiguo Convento de San Ildefonso o el Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central en el Museo Mural Diego Rivera, o los murales en el interior del Palacio de Bellas Artes.

David Alfaro Siqueiros es otro gran pintor: uno de sus murales está en el Sindicato Mexicano de Electricistas en la CDMX, se titula “Retrato de la burguesía”, obra realizada entre 1939 y finales de 1940.

Mención especial merece la obra de las estadounidenses Marion y Grece Greenwood, en 1933, quienes realizaron murales en el Mercado Abelardo L. Rodríguez en el centro de la Ciudad de México. Son varios temas: uno es la lucha de los campesinos y los obreros contra la industrialización de la caña, los abusos del capitalismo y del fascismo; otro mural refleja las peligrosas condiciones en que los mineros del Real del Monte realizaban su tarea.

La obra estuvo sujeta a un programa mural ya establecido con un carácter político socialista y fundamentalmente anticapitalista.

El mercado formaba parte de un conjunto que tenía una escuela, una guardería, un teatro y oficinas del Departamento del Distrito Federal; se inauguró el 24 de noviembre de 1934 con la asistencia del presidente Abelardo L. Rodríguez y de Lázaro Cárdenas, ya presidente electo.

Pablo O´Higgins, pintor muralista nacido en Salt Lake City, nacionalizado mexicano, realizó un mural en el Palacio Municipal de Poza Rica titulado “Desde las primitivas labores agrícolas prehispánicas hasta el actual desarrollo de la industria petrolera”.

En 1924, O´Higgins envió una felicitación a Diego Rivera por su mural “La Creación”, quien le contestó invitándolo a México a trabajar con él. O´Higgins decidió viajar a México para conocer y estudiar el trabajo de Diego Rivera y José Clemente Orozco.

Guillermo Ceniceros, pintor muralista, realizó una obra de 600 metros cuadrados en la Sierra de Altares, N.L.; fue alumno de David Alfaro Siqueiros.

En 1999 pintó un mural en la estación del Metro Copilco, titulado “El perfil del tiempo”

Y los nostálgicos recuerdan a Vasconcelos que consideraba a la pintura mural como un medio para educar al pueblo. rangel_salvador@hotmail.com

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba