Sólo para nostálgicos

Tijuana: una ciudad entre dos mundos

El nombre de esta ciudad fronteriza tiene varias versiones, una de ellas procede del año 1809 en un libro de la Misión de San Diego, donde hay un acta de bautismo de un indígena que nació en la ranchería de la tía Juana y de ahí el nombre de Tijuana.

California siempre ha sido ambicionada por los Estados Unidos de América, en 1835, Anthony Butler representante del presidente Andrew Jackson, ofreció al gobierno de México medio millón de dólares por los estados de Texas, Arizona y las dos Californias.

En la guerra de 1847, México perdió más de la mitad de su territorio incluyendo la Alta California, pero el apetito expansionista de los vecinos del norte hizo que en 1853 el filibustero William Walker intentara apropiarse de Baja California y de Sonora.

El 3 de noviembre de 1853 declaró a Baja California libre, soberana e independiente; el 18 de enero de 1854 se proclamó presidente de Sonora.

A inicios de mayo de 1854, Antonio Meléndrez perseguía a los 32 filibusteros y a William Walker por lo que decidieron entregarse a las autoridades estadounidenses.

A inicios del siglo XX, surgió en Estados Unidos un movimiento moralista, en 1911 se prohibieron las cantinas y las apuestas, por lo que en Tijuana tuvieron auge esas actividades. El primero de enero de 1916 se inauguró el hipódromo y asistieron cerca de diez mil personas.

Con la Ley Seca promulgada en Estados Unidos, Tijuana era visitada por cientos de estadounidenses en busca de diversión y alcohol. Célebre fue la cantina La ballena azul de la que se dice su barra medía 150 metros. Famoso fue el hotel C’aesars, donde se inventó la mundialmente conocida ensalada César.

En 1927, se inauguró el casino Agua Caliente, propiedad de tres inversionistas estadounidenses y del político Abelardo L. Rodríguez, quien fue presidente interino de México de 1932 a 1934.

El casino tuvo gran impacto, era el lugar preferido de actrices y personajes de Hollywood, en 1935, en el gobierno de Lázaro Cárdenas, fue cerrado y convertido en un centro escolar.

La entrada de Estados Unidos a la Segunda Guerra Mundial (1941), y el establecimiento en el puerto de San Diego de la base naval norteamericana más importante para la guerra del Pacífico, y el auge económico de la posguerra en dicho país, dieron pie al despegue demográfico y a la constitución definitiva de Tijuana como una importante localidad urbana fronteriza. Por una parte, Tijuana se benefició de un nuevo incremento del turismo estadunidense, constituido en su mayoría por soldados que esperaban ir a la guerra o regresaban.

Después de la Segunda Guerra Mundial, hubo incremento demográfico en Tijuana, derivado del programa bracero y por la migración mexicana hacia Estados Unidos.

De acuerdo al censo de población del 2020, Tijuana tiene una población de un millón 922 mil 523 habitantes.

A Tijuana llegan personas que intentan ingresar a los Estados Unidos y, al no lograrlo, le han dado una nueva fisonomía como un lugar de oportunidades.

Tijuana es una ciudad multicultural, llena de contrastes, de expresiones artísticas y culturales, donde convergen personas de todas partes del mundo. La Zona Centro es la más antigua de la ciudad. La Avenida Revolución es la más conocida por la cantidad de restaurantes, tiendas de artesanías, hoteles y bares.

Y los nostálgicos recuerdan que, en su campaña electoral, Adolfo López Mateos expresó: “Aquí empieza la patria”.

rangel_salvador@hotmail.com

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