Tigres de Papel

Mátalos de hambre, mátalos en caliente…mátalos

“A los periodistas no los mates a balazos, papá, hay que matarlos de hambre.”

Alejandro Moreno, Alito, líder nacional del PRI.

La revelación del contenido de las llamadas telefónicas de Alejandro Moreno, alias Alito, presidente nacional del PRI, ha destapado la cloaca política en la que hace muchos años está hundido este partido y de la cual no saldrá jamás. Alito es su máximo enterrador. Las implicaciones de estas expresiones de Moreno, en especial la referida directamente a los periodistas, no sólo pintan de cuerpo entero al líder priista, sino que enrarecen aun más el ambiente pre-electoral del proceso del 5 de junio, próximo a celebrarse este domingo y que empobrece aun más las expectativas de triunfo de la alianza en la que participa el dinosaurio agonizante.

Lo más deplorable es que las inaceptables expresiones de Moreno no tuvieron el rechazo y la condena social masiva y de todos los sectores, como se esperaría; no nos sorprende que el PRI se atreva a defenderlo e incluso a justificarlo, pero lo verdaderamente inadmisible es que Lorenzo Córdova y sus secuaces del INE han mantenido un silencio oprobioso y cómplice, en vez de declarar y actuar de inmediato, tal y como lo ha hecho en todas las acciones correctivas que instrumentó cuando el supuesto infractor se trata de Morena y que, en este caso en particular, ha actuado de modo implacable, aun equivocándose en diversas ocasiones.

Sin embargo, la actitud del INE tampoco me sorprende del todo, ya sabemos de qué lado masca la iguana, y el desempeño de esta institución en los últimos procesos electorales del país, incluyendo el que está en curso, nos muestra el dolo con el que se ha conducido el máximo árbitro electoral de la nación y este 5 de junio no será la excepción, pese a que el triunfo arrasador de Morena, por lo menos en cinco entidades en juego, amortiguará las negras intenciones de Córdova de torpedear el proceso; lo que verdaderamente sí me sorprende es la reacción y la no respuesta de los medios de comunicación hegemónicos y los comunicadores estrella del mainstream nacional.

No me cabe en la cabeza la falta de ética e integridad de las estrellitas marineras mediáticas que guardaron un silencio absoluto en torno al caso o que, en muchos casos, se hayan expresado en forma ambigua, timorata e hipócrita, que les muestra tal cual son en realidad. Denisse Dresser, quien se autodenomina como una intelectual íntegra, sólo atina a expresarse con tibieza y vaguedad al respecto; Carmen Aristegui busca y le realiza una entrevista a Alito para que haga lo imposible por justificarse, de modo por demás cínico, vergonzoso; de forma inaudita, Carlos Loret de Mola hace una fuerte crítica al citado personaje, pero sólo para curarse en salud, auto publicitarse como periodista neutral y afirmar que, “para que vean que no estoy ni de un lado, ni de otro”. Vaya heroica y admirable declaración.

En fin, se trata de una nueva simulación mediática en torno a un suceso que de suyo, es gravísimo, y que, incluso, tendría que sancionarse penalmente dado que se trata de una amenaza disfrazada de expresión jocosa, pero amenaza en sí, dado que habla de “matar periodistas”, de un modo u otro, haiga sido como haiga sido, diría el clásico, profirió una amenaza real y eso es lo que tiene que sancionarse moral y socialmente, especialmente por parte de los periodistas que son los directamente agraviados por tales declaraciones y solamente algunos connotados, se han atrevido a hacerlo públicamente y con la energía necesaria. ¿Dónde está la solidaridad del gremio consigo mismos, con su propia comunidad?, ¿por qué dejar hacer y dejar pasar un mensaje que proviene de un personaje deleznable para la política nacional y como ciudadano?, ¿dónde está el ejercicio crítico del gremio que tanto pregonan y defienden cuando se refieren a las críticas que hace el habitante del Palacio Nacional a los medios que le son adversos?

No es un tema menor, es por ello que la Junta de Gobierno del Mecanismo de Protección a Periodistas y Defensores de Derechos Humanos, condenó de manera enérgica las declaraciones del dirigente del PRI, y que expresó “preocupación por dichos comentarios, toda vez que generan las bases para menoscabar y atentar contra la dignidad y el trabajo de las personas periodistas”; también, agregó que “resultan inaceptables, pues atentan contra los derechos humanos de los comunicadores y quienes ejercen la libertad de expresión”.

De allí el estupor, dar cuenta de la retorcida visión de quienes deberían sentir como una grave afrenta los dichos del cavernícola priista y, por el contrario, deciden callar y, por lo tanto, otorgar, es de una indolencia y desmesura que me cuesta trabajo creerlo. Quiero terminar diciendo, citando a Kapucinski, que este oficio no es para cínicos, lamentablemente, en nuestro medio periodístico, la indiferencia, la falta de solidaridad y el cinismo, se han vuelto una constante, una tendencia difícil de revertir. ¿Qué hacer?

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Un comentario

  1. Muy cierto lo de la posición tibia de quienes arden cuando AMLO menciona a los medios y comunicadores que atacan al gobierno actual, critican hasta los lugares en donde come durante las giras, o la forma de vestir, mientras que esto que es una amenaza hacia los periodistas reales, se fingen rusos y se hacen que no comprenden tal amenaza…

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