Contexto de la transición del poder presidencial en México

AYOTZINAPA. Al cumplirse 10 años de la “Negra Noche” del 26 al 27 de Septiembre de 2014, en que ocurrió la desaparición física de los 43 estudiantes de la Normal Rural “Isidro Burgos” de Ayotzinapa.
Los padres de las víctimas, los sobrevivientes de los hechos, los nuevos estudiantes de la Normal, las comisiones especiales para investigar el caso, los miembros del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la CIDH y las organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos, permanecen con las incertidumbres sobre los avances de la investigación, mientras que continúan las movilizaciones de los estudiantes para tratar de esclarecer lo que el propio régimen reconoció como “Crimen de Estado” y echó por tierra la supuesta “Verdad Histórica” que Jesús Murillo Karam había construido sobre la pira humana que habría ocurrido en Cocula, con la consecuente incineración de los 43 estudiantes asesinados, cuyas cenizas se habrían depositado en bolsas de hule y luego arrojadas al basurero y al río.
Las inconsistencias de esa tesis gubernamental fueron expuestas inicialmente por un grupo de antropólogos forenses argentinos, por otro grupo de especialistas de la Universidad de Insbruck, por la propia Comisión Gubernamental presidida por Alejandro Encinas y por el GIEI.
El esclarecimiento del caso de Ayotzinapa es, entonces, una promesa cubierta a medias, quedando la impresión de que el papel de los militares fue minimizado en su participación en los hechos. Ésta es tal vez, en términos de justicia social el mayor pendiente de resolver para la administración de Claudia Sheinbaum. El informe del GIEI del 31 de marzo de 2023 es una guía sobre la situación y responsabilidades de los actores.
La Reforma Judicial
Esta iniciativa presidencial ya estaba contemplada en los 20 compromisos que AMLO había señalado para su agenda de cierre en la Presidencia de la República. La rabiosa oposición del Poder Judicial, particularmente de los integrantes de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, encabezada por la ministra Norma Piña, a los cambios que se plantean para hacer más expedita, más transparente, más accesible la justicia y para desatar los nudos gordianos que vinculan a los órganos del sistema judicial a los poderes fácticos, a los partidos y al crimen organizado. El punto neurálgico ha sido el ajuste de los salarios de los ministros del poder judicial que triplican el salario del Presidente de la República, sus prestaciones palaciegas, su seguro de gastos médicos mayores y su jubilación. La estrategia de la Ministra Piña quiso vender la idea de que no era un problema económico –por ejemplo sus fideicomisos con los excedentes que no regresaban a la Federación-, sino de elección de personas sin formación, sin capacidad y sin títulos académicos. Aunque no es la misma cosa, en Estados Unidos, se elige un jurado ciudadano, muchas veces sin formación jurídica, que escuchan al fiscal, a la defensa, al acusado-a y a los testigos. Ellos valoran las argumentaciones y una vez concluido el proceso, entregan su veredicto al juez y éste lo hace público. Digo que no es el caso, porque en el proceso de elección de los administradores de la justicia, habrá filtros y de ahí se aprobarán los más capaces, con más trayectoria y mayor neutralidad.

Mujer Presidenta
El 1 de octubre de 2024, será un día histórico para México. Por primera vez, en 200 años de la vida nacional, una mujer, activista, académica, política será cruzada con la banda presidencial. Sin duda, ella sabe que no llega sola, sino con 36 millones de mujeres y hombres que la arroparán para construir el segundo piso de la 4T, cuyo primer piso, realizó, no sin contradicciones, AMLO, quien se va a Palenque, con un 65 por ciento de simpatía popular, misma que favoreció una transición de terciopelo a Claudia Sheinbaum. Deseamos que le vaya bien a la Presidenta para que le vaya bien a México. “Gracias” AMLO.




