Opinión

Cuando el análisis frívolo horada la capacidad de pensar

Por María del Carmen Vicencio Acevedo

No recuerdo otra ocasión en la que la clase empresarial de nuestro país, hiciera tantos esfuerzos por conseguir que todo mundo vea una película. Hoy todo el vigor (en especial, de Mexicanos Primero, uno de los grupos más conservadores y reaccionarios que hay) se dirige a promover el documental De Panzazo, de Rulfo y Loret de Mola, “la más taquillera de los últimos tiempos”, según sus promotores.

Se trata de un documental, que busca generar escándalo en la población “para que reaccione”, pues “cambiar la historia depende de lo que hagamos ahora”.

 

Dicho filme pretende reflejar la doliente y vergonzosa realidad de nuestro sistema educativo nacional, mostrando “lo que sucede en el interior de escuelas públicas”, poniendo al desnudo la pobreza intelectual, la ineficiencia, ineptitud, desvergüenza, irresponsabilidad y falta de compromiso del magisterio nacional (así, en general, como si todos sus integrantes fueran iguales, y como si ésa fuese la primera y última causa del problema). “Realidad que no siempre es percibida por los padres de familia”, pues diversos estudios muestran que, en general, tienen buena impresión de la educación que reciben sus hijos (y es que sus aspiraciones son mediocres; no saben de “excelencia”).

Las escenas más convincentes del filme muestran a varios chavos, con el rostro embadurnado de hastío, lamentando la mala calidad de sus clases (cuando las hay), de que sus maestros no saben su materia, no saben enseñar o simplemente no asisten. Un director, a quien un alumno intenta entrevistar, para saber cuándo reiniciarán los cursos, responde cínico y evasivo, caminando rápidamente, sin darle la cara. Al fondo varios adolescentes flojean en el suelo, sin nada que hacer.

Varias tomas muestran además la inopia, fealdad y suciedad de las instalaciones. (¿Por qué las escuelas públicas tienen que ser tan feas?, ¿por qué los grupos tienen que estar en situación de hacinamiento?, ¿por qué los mesa-bancos han de ser tan incómodos?)

Una causa importante del problema tiene que ver con el papel que han jugado la cúpula del SNTE y su lideresa vitalicia, Elba Esther Gordillo. Ambos se han dedicado a enriquecerse a costa del erario público y a solapar a profesores aviadores y corruptos. En una de las escenas, Elba Esther intenta convencer a un representante de Mexicanos Primero de que, ahora sí impulsará la evaluación de los maestros; pero las muecas de desconfianza de su interlocutor resultan evidentes.

Para dar fuerza a la “propuesta”, el documental presenta el comentario de Denise Dresser, una de las más destacadas politólogas mexicanas: “Para poder tener mexicanos de excelencia, necesitamos tener maestros de excelencia” (sic); así de simple, sin pensar más allá que la ideología de la excelencia participa en la justificación de las tremendas desigualdades que vivimos en México, porque el prefijo EX de esta palabra implica pretender estar por encima del resto. Pablo Latapí Sarre, uno de los principales críticos de dicha ideología en el marco de la educación, lo advirtió antes de morir.

La conclusión a la que llegan los espectadores (por lógica inferencia), es simple y se reduce a tres ideas: La necesidad de quitar a Elba Esther Gordillo del escenario político; la de desintegrar al sindicato más poderoso de Latinoamérica, y la de someter a los profesores a un “exigente” proceso de evaluación, para expulsar del sistema a quienes no alcancen los estándares de excelencia.

En una primera impresión, el documental es “crítico” y su propuesta implícita, altamente deseable. ¿Quién puede negar la situación tan lamentable de nuestro sistema educativo?, ¿quién puede dudar de la autenticidad de sus imágenes, o de la necesidad de destruir el poder de Elba Esther? En un análisis más de fondo, sin embargo, este documental es harto cuestionable, por varias razones.

Primera, por sus generalizaciones tendenciosas, que denigran y devalúan a TODOS los maestros. Si el análisis pretende ser objetivo, ¿por qué no mostrar otras escenas de esos muchos profesores que hacen esfuerzos extraordinarios por lograr que sus alumnos salgan adelante, a pesar de las tremendas condiciones en las que viven?

Segunda, porque busca convencer a la población de la obsolescencia, tanto de la defensa de los derechos laborales (vía la asociación de ésta con un SNTE altamente corrupto), como de la inoperancia de la educación pública. Si esta última es de tan mala calidad, “la solución consiste en privatizarla”, paulatinamente. Para ello es necesario sustituir a los maestros de base por interinos, sin derechos, ni capacidad crítica, pues su estancia en el sistema estará condicionada por los resultados que obtengan, no sólo ellos, sino sus alumnos en los exámenes estandarizados.

Tercera, porque en el fondo, de lo que se trata no es de mejorar la educación, sino de eliminar a quien antes había sido útil para someter a los maestros y ganar las elecciones federales, y ahora se volvió estorbo.

Cuarta, porque calla las causas profundas del problema educativo en nuestro país, que tienen mucho más que ver con los arreglos cupulares de las clases empresarial, política y sindical, para satisfacer su voracidad de poder, a costa de la población, que con la ineficiencia de los profesores.

Esta película está generando diversos foros entre maestros y estudiantes de varias instituciones críticas (como las Normales Enrique Rébsamen de Veracruz, o la Nacional de Maestros). Las no críticas, simplemente callan, como asumiendo, que frente al poder empresarial y oficial no hay nada que hacer, ni siquiera reflexionar juntos sobre nuestro presente y futuro.

metamorfosis-mepa@hotmail.com

 

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