Opinión

Cuba y Fidel. Fines y medios

Por: Julio Figueroa

Si los funerales de Estado del comandante Castro Ruz recuerdan el culto a la personalidad de los mejores tiempos del bloque socialista, habría que preguntarse dónde están hoy los nombres y las estatuas de Lenin, Stalin, Mao, Tito. En el basurero o en el olvido de la historia. Sinceramente espero que no sea el caso cubano. Me gusta la piedra donde fue depositada la urna con las cenizas, sin escultura, sin relieves, sin fechas, solo un nombre: “Fidel”.

La política exterior y la política interna. La primera: el enfrentamiento con el imperialismo yanqui, la solidaridad con los pueblos del tercer mundo, la exportación de la guerrilla a América Latina, el envío de tropas a África en contra del colonialismo y el apartheid, la alianza con los presidentes priistas de México, la cobija con el bloque soviético, el petróleo de Venezuela… La interna: justicia social y autoritarismo, bienes y servicios parejos para todos abajo, represión a disidentes y antisociales, y las libertades acotadas por razones de Estado.

El durísimo periodo especial de los años noventa ¿Cómo se vivió en Cuba tras la caída del muro de Berlín y el derrumbe del bloque soviético? Los juicios sumarios y los fusilamientos del caso Ochoa, 1989 ¿El jefe supremo era ajeno al tráfico del narcotráfico para ganar divisas? ¿Saturno devorando a sus hijos de la Revolución? ¿Qué sucedió exactamente día tras día en esos años terribles? El gran frío sin la cobija soviética y en guerra permanente con Estados Unidos.

La visión binaria del mundo. O se está con la Revolución cubana, con sus defectos y virtudes, o del lado del imperialismo yanqui. La crisis de 2003, “tras los arrestos y condenas de 75 opositores pacíficos y moderados, y el fusilamiento de tres secuestradores de una embarcación”.

Camus y Sartre y los campos de concentración en la Unión Soviética. Uno decía que era un mal menor y que no había que dar armas al enemigo identificado: Estados Unidos. El otro sostenía que ese mal era parte esencial del sistema y no se podía negar ni ocultar ¿Quién tenía más razón?

Por bueno que sea un gobierno, ¿cuándo y cómo traspasar el poder?

No tuvo la sabiduría de traspasar el poder antes de que la vejez y la enfermedad lo postraran.

Si la sucesión del poder es entre familia, ¿qué hemos avanzado respecto a la sucesión democrática o monárquica? ¿Quién y cómo será la sucesión de Raúl Castro Ruz?

En el fondo de la Revolución cubana, la alta política del jefe máximo de la revolución, suscita una vieja pregunta maquiavélica que es capital: ¿los altos fines revolucionarios justifican los peores medios autoritarios y antidemocráticos?

Tengo más preguntas que respuestas.

–Nada es perfecto.

–Pero él tuvo la creencia de que es posible un mundo mejor, más justo y más humano. Y tuvo coraje y la osadía de luchar por él.

–Finalmente, la historia no absuelve.

–Registra las cosas que otros aprueban o condenan, según sea el caso y su mirador.

–Fidel, el revolucionario, ya descansa.

–La historia sigue, igual que los juicios individuales y colectivos.

–¿Qué sigue?

–La realidad peluda y picuda que no hacen las palabras.

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