Opinión

Cuidado con la comida

Por: Nadia Nesme

El primer consejo que recibí de mi madre cuando se enteró que pasaría los siguientes seis meses de mi vida en Estados Unidos fue “cuidado con la comida”. Ahora que casi termina mi estancia aquí, volteo hacia atrás y reflexiono ante la cantidad de experiencias que viví, continúo a hacer mi lista de ganancias y en ésta, angustiosamente, encuentro unos cuantos kilitos de más. Pienso en mi madre y lo único que puedo admitir es cuánta razón tenía al hacerme esa primera advertencia.

Según Freud, gran parte del comportamiento humano se explica por la tendencia a repetir situaciones pasadas, por la necesidad de volver a vivir esa experiencia que la primera vez fue placentera. A partir de esto resulta que las personas poseen una compulsión hacia la repetición, la cual les hace preferir estar rodeadas de cosas que les son familiares a tener que intentar nuevas experiencias.

Además la repetición forma parte del instinto de protección con el que los seres humanos nacemos. Esto nos crea la ilusión de que estaremos protegidos mientras no cambiemos nada de nuestra realidad. En pocas palabras, reaccionamos repitiendo acciones por la comodidad y el placer que nos brinda hacer lo que ya conocemos, así evitamos tener que enfrentarnos a algo nuevo que podría ser peligroso o dañino para nosotros.

Pero esta repetición resulta ser una navaja de dos filos: puede traer gozo cuando por medio de actos repetitivos entramos en un proceso de aprendizaje o puede darnos la ilusión de que nos encontramos viviendo en completa comodidad, la cual nos puede atorar en una idéntica rutina que al final, más que protegernos, termine por enfermarnos.

Ahora aterricemos esta teoría a algo tan simple como es la comida. Sabemos que Estados Unidos es el país con mayor índice de obesidad. De acuerdo con las estadísticas dadas a conocer este año por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, cuatro de cada 10 adultos son obesos, eso sin mencionar los porcentajes en niños, los cuales también han aumentado en forma dramática los últimos 10 años.

Dependiendo de cada persona, la compulsión a la repetición puede desencadenar en una vida completamente sedentaria, la cual es el factor común entre las personas con sobrepeso. Asimismo una de cada cuatro personas consideradas obesas acepta llevar una vida rutinaria y basar su dieta en establecimientos de comida rápida.

Aunado a esto, la comida americana está compuesta, casi en su mayoría, por ingredientes como la harina, el aceite, los condimentos y azúcares, esto brinda a los alimentos un alto grado de palatabilidad, lo que significa que el placer está presente desde el primer bocado. Así, se despierta en la persona un deseo por vivir nuevamente esa experiencia creando una ansiedad que desencadena en volver a comer y comer y comer otra vez.

El americano es víctima del lado negativo de la compulsión a la repetición; encuentra placer en no perder su rutina, la cual se basa en sentarte de tres a cuatro horas al día frente al televisor, repetir la misma hamburguesa con la misma cantidad de papas fritas para la cena, limitar su dieta diaria a las mismas cadenas de comida rápida que de forma ininterrumpida se encuentran por todas las ciudades del país. Por si esto fuera poco, muchos americanos trabajan desde casa (sistema que están aplicando grandes corporativos para que supuestamente sus empleados pasen más tiempo con su familia) y el automóvil se ha convertido en parte indispensable para llevar a cabo las actividades diarias de la vida americana.

Ser parte de Estados Unidos, aunque sea por un rato, te hace entender lo difícil que es ser una persona sana en este país y lo complicado que resulta escapar a la epidemia de la obesidad. El problema reside en que la vida americana se basa en la repetición; en esos actos frecuentes que nos construyen la ilusión de estar protegidos y felices pero que nos hunden poco a poco, día a día, en la extrema y placentera comodidad de no movernos ni siquiera para cocinar, de no ponernos en movimiento ni siquiera para vivir.

@NadiaNesme

{loadposition FBComm}

 

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba