Opinión

De las baterías, al cigarro: el cadmio

Molécula de la Semana

Por: Gustavo Pedraza

PARA DESTACAR: Se han reportado casos de intoxicación por el uso de pinturas a base de cadmio e incluso por el uso de utensilios domésticos recubiertos con cadmio. Además, en poblaciones sin exposición ocupacional a cadmio, los alimentos y el tabaco constituyen dos de las principales fuentes de exposición.

El cadmio  (Cd) es un elemento natural que se encuentra en la corteza terrestre en la forma química de óxido, cloruro, sulfato o sulfuro. Ese metal es generalmente obtenido como un producto secundario de la extracción de otros metales como zinc, plomo y cobre; también se puede encontrar en agua, suelo y sedimento debido a procesos naturales como erupciones volcánicas o erosión de la corteza terrestre, pero es factible encontrarlo diseminado en la naturaleza, producto de actividades antropogénicas (como la minería y la fundición), fuentes importantes de emisión al ambiente.

El cadmio se utiliza en una gran diversidad de aplicaciones, incluyendo baterías, pigmentos, aleaciones, en la fabricación de fotoconductores, celdas solares, en fotografía, estabilizador de termoplásticos como el PVC y en revestimientos para metales y plásticos, entre otros. El cadmio debería estar en concentraciones muy bajas en aire, cuerpos de agua, suelo y sedimento, pero desafortunadamente representa uno de los mayores agentes tóxicos asociados a la contaminación ambiental.

El cadmio reúne las características más críticas de un tóxico; tiene efectos adversos en el ser humano y el ambiente, es persistente y se puede transportar fácilmente a través del agua y del viento. El riesgo ambiental del cadmio en los ecosistemas acuáticos y terrestres se ha evaluado en los últimos cincuenta años debido a una acumulación progresiva en el ambiente, producto de su uso en un gran número de aplicaciones.

Se han reportado casos de intoxicación por el uso de pinturas a base de cadmio e incluso por el uso de utensilios domésticos recubiertos con cadmio, incluyendo utensilios recubiertos de aleaciones de plata con cadmio. Además, en poblaciones sin exposición ocupacional a cadmio, los alimentos y el tabaco constituyen dos de las principales fuentes de exposición.

Los fumadores pueden absorber cantidades equivalentes a la ingestión diaria normal. Es decir, inhalan de 0.1 a 0.2 microgramos de cadmio por cada cigarrillo que fuman, con una absorción aproximada del 50 por ciento. El cadmio entra en la alimentación humana a través de los vegetales y los productos animales. La población de algunos países como Japón y Canadá tiene exposición dietaria a cromo más elevada que los promedios mundiales. El cadmio se clasifica como un metal tóxico no esencial para los organismos vivos y en el ser humano se acumula en riñón y pulmones.

La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer clasifica al cadmio y a los compuestos de cadmio como carcinógenos del grupo 1 (en grupo en el que se incluyen los compuestos para los cuales hay suficiente evidencia de que son carcinógenos en humanos). El cadmio causa cáncer de pulmón y posiblemente cáncer de próstata y riñón. Organizaciones internacionales han propuesto una ingesta de cromo de 70 microgramos/semana como límite tolerable medio.

La Organización Mundial de la Salud recomienda una ingesta mensual tolerable de 25 microgramos por kilogramo de peso corporal y concentraciones máximas en agua y aire de 3 microgramos por litro y 5 microgramos por metro cúbico, respectivamente. El cadmio absorbido por una persona promedio, se excreta principalmente a través de la orina y en menor proporción con la bilis, aunque pequeñas porciones pueden eliminarse por sudor, pelo y secreciones gastrointestinales.

La excreción en heces representa la proporción de cadmio que no fue absorbido. Por esas razones, y porque la química es parte de nuestras vidas, la molécula de la semana es el cadmio, un tóxico presente en las baterías y en el humo de cigarro.

Referencias:

Agency for toxic substances and disease registry. (2008). Cadmiun. CAS#7440-73-9

Pavlaki, M. D., Araújo, M. J., Cardoso, D. N., Silva, A. R., Cruz, A., Mendo, S.,Soares A., Calado R., Loureiro, S. (2016, August). Ecotoxicity and genotoxicity of cadmium in different marine trophic levels. Environmental Pollution, 215, 203-212.

 

Ramírez, A. (2002). Toxicología del cadmio. Conceptos actuales para evaluar exposición ambiental u ocupacional con indicadores biológicos. Anales de La Facultad de Medicina, Universidad Nacional Mayor de San Carlos, 63(1), 51-64.

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