Opinión

De muros, contradicciones y del rescate del pensamiento crítico

María del Carmen Vicencio / metamorfosis-mepa@hotmail.com

PARA DESTACAR: Esta lógica de autoencierro sostiene la iniciativa de Marcos Aguilar para autorizar la colocación de casetas de vigilancia en los fraccionamientos queretanos: Es imperativo proteger a “los buenos de adentro”, de “los malos de fuera”.

Lo que hicieron Aguilar y el Cabildo (que aprobó ¡por unanimidad!) fue sólo buscar la legalización de lo que ya existe.

Una tarea clave de la Hidra capitalista consiste en construir “Un  mundo feliz”, que someta a todos para que hagan “lo que deben hacer” sin chistar, además de disfrutar del dominio. Para ello sirve establecer un mecanismo que fragmente la información e impida que la gente relacione causa con efecto y acción con consecuencia, o que reconozca las flagrantes contradicciones en las que incurre.

“Si alguien sufre en este mundo, es porque quiere, porque no previno, porque no quiso estudiar, por pendejo, perezoso, incapaz, o poco audaz”. Esta idea dominante, si bien contiene algo de razón, merece ser problematizada, por el craso individualismo en que incurre. Se trata de una postura que comparten no sólo nuestros gobernantes, sino muchos ciudadanos, que parecen ignorar que la vida de cada quien depende de redes sociales planetarias y que, en nuestro mundo, las condiciones de desarrollo son tremenda e injustamente desiguales. Es falso que seamos del todo autónomos. Siempre unos afectan a los otros, especialmente cuando actúan desde el poder.

Como es más que evidente que no existe el mundo feliz, gran parte de la energía social se dirige entonces a crear cotos cerrados, para separar-nos. Así, nuestras vicisitudes nada tienen que ver, según esa ideología, con el sistema económico dominante, altamente destructivo y engañoso, sino con la acción de “los malos”. Por eso hay que construir toda clase de barreras de seguridad: la muralla China, el Apartheid, el muro de Berlín, o el que ya existe entre EEUU y México, o entre México y Centroamérica…

Esta lógica de autoencierro sostiene la iniciativa de Marcos Aguilar para autorizar la colocación de casetas de vigilancia en los fraccionamientos queretanos: Es imperativo proteger a “los buenos de adentro”, de “los malos de fuera”.

El colmo de dicha “propuesta” es que partió de los mismos colonos que instalan clandestinamente cadenas o “plumas”, para impedir el paso a los “extraños”. Lo que hicieron Aguilar y el Cabildo (que aprobó ¡por unanimidad!) fue sólo buscar la legalización de lo que ya existe. Por su parte, el legislador Rangel Méndez, señaló que: “se trata de una iniciativa que tiene un amplio consenso, porque cuenta con la unanimidad de los diferentes grupos parlamentarios representados en el municipio de Querétaro y también con el visto bueno de la Junta de Coordinación Política; es una iniciativa que nos favorece a todos, quienes queremos que a Querétaro le vaya bien”

No importa que dicha iniciativa contravenga el Artículo 180 del Código Urbano del Estado de Querétaro, ni el Artículo 11º de nuestra Carta Magna que dicta el derecho al libre tránsito de todos los mexicanos; para eso sirven las reformas. Además, el nuevo texto señala, ¡en increíble contradicción!, que: “La vigilancia de los controles de acceso deberá estar a cargo de una empresa de seguridad privada acreditada; y en todo momento deberá garantizarse la libertad de tránsito que establece la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos” (¿?).

¿Qué sucedió en el proceso de formación del pensamiento de quienes nos gobiernan? La mayoría egresó de alguna universidad, incluso del Alma Mater queretana.

Esta pregunta obliga a revisar el papel social de la educación, en especial de la escuela pública, así como las graves agresiones que ésta viene sufriendo, por parte de los gobiernos neoliberales: federal, estatal y municipal, que prefieren emplear el erario en obras suntuarias o apoyar a empresas privadas (llámense en Querétaro: Teletón, o Universidad de Arkansas).

En este contexto, la Universidad Autónoma de Querétaro, regida por Gilberto Herrera, ha mostrado su grandeza y decisión de enfrentar los problemas sociales y de crear nuevos caminos para el bienestar popular, a pesar de los inadmisibles recortes.

Contra la tendencia generalizada de fragmentar a las personas y al pensamiento, nuestra universidad pública, “comprometida con la sociedad que le da vida”, ha trabajado arduamente por la VINCULACIÓN SOCIAL.

Ella merece un amplio reconocimiento y ser defendida por todos los queretanos.

 

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