Opinión

Día ochenta y uno

Bitácora de Viaje de estudios Socioterritoriales

Por: Manuel Basaldúa Hernández

Ya les he manifestado mi interés y gusto por los mapas. En estos documentos gráficos podemos encontrar el conocimiento del terreno a diferentes escalas, la ubicación de los puntos de interés, y sobre todo, la ubicación de uno mismo. Me emocionaba la coincidencia que tenía con la Dra. Jacinta Palerm al reírnos de ver en un plano o mapa el círculo rojo que indica “Ud. esta aquí”. Y es que esa es una mera ubicación primaria del ser y del sujeto. Si no se sabe eso entonces uno puede estar completamente perdido.

En la ciudad de Querétaro contamos con muchos mapas. Los más estilizados y bonitos que encuentro en nuestra entidad son los que aparecen en cada emisión de Asomarte. El contenido de esos mapas permiten ubicarte adecuadamente en el Centro Histórico y las indicaciones para localizar puntos de interés son fáciles de encontrar y poder calcular tiempos y distancias. Así como para poder trazar un recorrido para disfrutar mejor la visita a la ciudad.

La intención de la “Guía de Rutas” de RedQ fue un buen intento, pero la abigarrada información visual no ayudó a los usuarios de este sufrido sistema de transporte. Quienes lo elaboraron y pensaron, debieron haberlo hecho de forma muy apresurada, porque no ayuda en lo absoluto a quien lo tenga en la mano. Es más bien un reto de adivinanzas y confusión.  Ésta guía muestra la necesidad de capacitar a quienes se van a dedicar a hacer mapas, porque no es sólo el documento, sino que debería de otorgarse mayor información. La señalética que se ha instalado en las calles de la ciudad es una lámina de color naranja con el número de la ruta,sinembargo no dice cuál es la más próxima, con cuál hay intersecciones, trasbordos o paradas.

El estudio y elaboración de propuestas de mapas, ubicación de lugares y manejo de la territorialidad ya es un elemento imperativo para poder aprovechar mejor el uso de la ciudad.

Fabián Orlando Ramírez Villareal, en un artículo publicado en la Revista de Estudios Socioterritoriales, con el nombre de “Cartografía social, herramienta de indagación para la gestión territorial desde lo local”, nos indica que la cartografía social es utilizada como una herramienta que facilita el conocimiento y análisis de la información espacial. Aquí, dice Ramírez Villareal, el adjetivo social es el resultado de un proceso participativo. Con él entonces vemos que es capaz de incidir en aspectos propios de las prácticas territoriales sobre las cuales se centra la indagación.

Es decir, la cartografía es un elemento de análisis para los especialistas, pero también es una herramienta importante para los usuarios de la ciudad, para los que construyen la ciudad y los que se mueven dentro del espacio de la ciudad. Nuestro autor refiere que: “con estas técnicas etnográficas se busca especializar y construir información territorial, así como generar propuestas de acción en torno a cuatro categorías temáticas: 1) Conflictos ambientales, 2) topo filias y topo fobias, 3) oferta y demanda de bienes y servicios institucionales, locales, privados y comunitarios, 4) uso de suelo y territorialidad.

Querétaro requiere de una cartografía participativa. El rápido y vertiginoso crecimiento está provocando una densidad poco amable para el usuario de los espacios urbanos, y además le hace pagar un alto costo en tiempo y recursos económicos. La planeación de la ubicación de los centros de servicios ha quedado dispersada, sin articulación, y con poca información para su ubicación inmediata. Encontramos oficinas de distintos niveles de gobierno para trámites varios. Si hiciéramos en recorrido con el propósito de hacer una ruta de los servicios sería compleja y desorganizada como la RedQ. El Centro Cívico se encuentra en lo más lejano de la periferia al lado sur, en el lado norte se encuentran otras oficinas de la policía y tránsito. Para asuntos municipales y de otros temas de automóviles e impuestos a pequeños contribuyentes, hay que acudir a la planta baja del auditorio Josefa Ortiz de Domínguez. Los servicios de abasto y educación no están tampoco articulados. Es decir, la persona que quiera llevar a cabo un trámite, le alcanzará el tiempo y sus recursos solamente para eso,hacer un trámite. Gastará toda su mañana en llevar a cabo ese propósito. Los recursos humanos se verán limitados y tendrán un alto costo.

El espacio es “la dimensión material de las relaciones sociales. Es la actividad humana, las relaciones de todas clases las que constituyen la sustancia misma del espacio, el cual es un campo de fuerzas donde interactúan los factores históricos y físicos con la acción múltiple de los actores sociales”, de acuerdo a Lipetz y Benko. Si no incorporamos la preocupación por el espacio en nuestra vida cotidiana, estaremos ante una falta de planeación de nuestra vida productiva, cultural y humana. Es importante abordar la producción social desde el espacio. La mirada sobre nuestro terreno de acción y dominio puede detonar una reflexión y una crítica sobre el uso de nuestro espacio.

Por eso, mirar un mapa puede ser el detonador de una reflexión de esta naturaleza. Los mapas son el reflejo del nivel de progreso y desarrollo sobre el control del espacio. Los mapas se convierten en un documento vital para la ubicación, pero también para mostrar los avances que hemos hecho respecto a la funcionalidad de nuestra estructura urbana.

{loadposition FBComm}

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba